Un jurado federal en Manhattan llegó a un veredicto histórico este miércoles 15 de abril: Live Nation Entertainment y su subsidiaria Ticketmaster mantienen de manera ilegal un poder monopólico en el mercado principal de venta de entradas para grandes recintos de conciertos en Estados Unidos.
El fallo llega tras aproximadamente seis semanas de juicio civil y cuatro días de deliberaciones. El caso fue impulsado por el Departamento de Justicia y decenas de fiscales generales estatales, quienes presentaron cargos de violación a las leyes antimonopolio en 2024. Los demandantes argumentaron que Live Nation controla el 78% de los grandes anfiteatros utilizados por los artistas y que, a través de Ticketmaster, maneja el 86% de la venta primaria de entradas en los principales recintos de conciertos.
Las acusaciones sostenían que la empresa ejercía su dominio de manera anticompetitiva mediante cuatro frentes simultáneos: la venta de entradas, la contratación de artistas, la gestión de recintos y la promoción de eventos. Esta integración vertical, según los demandantes, obligaba a los fanáticos a pagar tarifas infladas, limitaba las opciones de gira para los artistas y forzaba a los recintos a firmar contratos exclusivos con Ticketmaster.
«Un jurado determinó lo que desde hace tiempo sabemos que es cierto: Live Nation y Ticketmaster están infringiendo la ley y costando a los consumidores millones de dólares en el proceso», dijo James en un comunicado. » Me enorgullece haber liderado una coalición bipartidista de fiscales generales en la presentación de este caso y espero continuar nuestro trabajo para responsabilizar a Live Nation y Ticketmaster», la fiscal general de Nueva York, Letitia James.
El jurado también determinó que Ticketmaster cobró de más a los asistentes a conciertos en los estados demandantes, con un exceso promedio de 1,72 dólares por boleto en grandes recintos. El juez Arun Subramanian será quien decida posteriormente las compensaciones económicas y otros remedios legales, que podrían incluir desde fuertes multas hasta la división forzosa de la empresa.
Cabe destacar que, días antes del veredicto, el Departamento de Justicia y Live Nation habían alcanzado un acuerdo provisional que permitiría a la compañía mantenerse unida, aunque el mismo aún requiere la aprobación judicial. Varios estados también se sumaron al acuerdo. Sin embargo, el veredicto del jurado deja abierta la posibilidad de que el juez opte por remedios más drásticos.