SpaceX, Tesla y la firma de inteligencia artificial xAI están en el centro de un ambicioso plan de reordenamiento corporativo dentro del ecosistema de empresas de Elon Musk. Según reportes de Bloomberg y Reuters, SpaceX estudia dos escenarios principales: una fusión con Tesla o una combinación con xAI, que a su vez es dueña de la red social X.
En el caso de un acuerdo SpaceX–xAI, las acciones de la startup de IA se intercambiarían por títulos de SpaceX, en un movimiento que se baraja antes de una salida a bolsa prevista para mediados de 2026. Distintos informes señalan que el fabricante de cohetes aspira a recaudar hasta 50.000 millones de dólares con una valoración cercana a 1,5 billones de dólares, lo que convertiría su IPO en una de las mayores de la historia.
Una integración con xAI permitiría agrupar bajo una misma estructura al chatbot Grok, la plataforma X, la constelación de satélites Starlink y los lanzadores de SpaceX. Musk ha defendido públicamente la idea de llevar centros de datos de IA al espacio, aprovechando infraestructuras orbitales para reducir costes energéticos a medio plazo.

La alternativa de fusionar SpaceX con Tesla también está sobre la mesa. Este diseño uniría el negocio de almacenamiento energético y baterías del fabricante de autos eléctricos con las necesidades de potencia de futuros centros de datos espaciales, reforzando las sinergias entre las distintas compañías del grupo.
Como señal de que algo se mueve en los bastidores, documentos corporativos revelan la creación en Nevada de dos nuevas entidades, K2 Merger Sub Inc. y K2 Merger Sub 2 LLC, estructuras típicas utilizadas para ejecutar fusiones. SpaceX y ejecutivos como su director financiero, Bret Johnsen, figuran asociados a estas sociedades.
El contexto financiero ya venía apuntando hacia una mayor integración. SpaceX comprometió el año pasado 2.000 millones de dólares en xAI y Tesla anunció esta semana una inyección adicional por el mismo monto en la startup, que recientemente cerró una ronda Serie E de 20.000 millones de dólares. De concretarse, la operación consolidaría aún más el control de Musk sobre un conglomerado que abarca desde cohetes y satélites hasta vehículos eléctricos, redes sociales e inteligencia artificial.