El Falcon 9 despegó con los satélites de Starlink, pero no todo salió perfecto

Muchos piensan que Elon Musk silenció a sus detractores para siempre -o al menos durante unos meses- después del exitoso lanzamiento del Falcon Heavy y del ahora famoso Starman a principios de febrero. Y ahora, el emprendedor tiene nuevamente su mira en el espacio con otro proyecto más, que aunque parece descabellado, podría ser una realidad.

Como parte de un programa llamado “Starlink”, desde hace ya bastante tiempo, el visionario empresario había delineado sus planes para lanzar satélites en órbita baja, con el objetivo de transmitir Internet de alta velocidad a personas alrededor del mundo. Y hoy, el Falcon 9 salió con unos satélites al espacio con el fin de hacer este proyecto realidad.

Sin embargo, no todo fue perfecto. La idea de Space X es poder recuperar una parte del cohete, haciendo que este vuelva a aterrizar. No se logró con el lanzamiento del Falcon Heavy hace dos semanas y tampoco hoy con el Falcon 9. En un tweet, Musk reveló una imagen de “Mr. Steven” (el apodo que le dieron a esta parte del cohete), flotando en medio del océano.


De acuerdo con una carta publicada en el sitio web de la FCC a principios de esta semana, parece que los primeros satélites entrarían en órbita el fin de semana del 17 de febrero. Sin embargo, unas horas antes de su despegue de las 9:17 a.m. ET, el equipo decidió hacer más inspecciones, por lo cual el lanzamiento se pospuso para el 21 de febrero. Sin embargo, unos pocos minutos antes del despegue, malas condiciones meteorológicas forzaron a Space X a posponer de nuevo el lanzamiento para el 22 de febrero a las 6:17 a.m. ET.

Cuando este despegue suceda, se llevarán algunos satélites de lo que será eventualmente una flota completa. Los satélites experimentales se llaman Microsat-2a y -2b, y se lanzarán al espacio (por supuesto) en una nave de SpaceX, específicamente en un cohete Falcon 9.  Los satélites experimentales se llaman Microsat-2a y -2b, y se lanzarán al espacio (por supuesto) en una nave de SpaceX, específicamente en un cohete Falcon 9.

Interesantemente, el cohete llevará además un satélite de observación por radar del gobierno español. Este satélite, llamado “Paz“, está destinado a capturar imágenes de la Tierra a una escala muy detallada, y será el primero en dotar a España de ese tipo de capacidades propias de observación. Pero  a pesar de lo emocionante que es este proyecto, es probable que Starlink siga siendo la estrella principal del espectáculo.

Informes señalan que la FCC ya le había otorgado a SpaceX una licencia para lanzar los primeros satélites Starlink a fines del 2017. En la aplicación original de SpaceX, la compañía describió sus objetivos, señalando: “Además de probar el desarrollo del bus satelital y subsistemas relacionados, el programa de prueba para las naves espaciales Microsat-2a y -2b también validará el diseño de una plataforma de comunicaciones de antena de banda ancha por fases”.

SpaceX no ha hablado mucho sobre este nuevo proyecto, y hasta el momento no ha hecho ningún comentario oficial sobre el lanzamiento inminente de sus dos primeros satélites de prueba. Dicho esto, Joy Dunn, el Gerente de Nuevos Productos de la compañía, usó Twitter para dejar una pista en un post que decía: “Estoy realmente ansioso por esto”, y que tenía dos emojis de satélites, además de un link a una publicación de SpaceX sobre la exitosa prueba del Falcon 9, que está programado para ir al espacio pronto. Desde entonces, el tweet de Dunn fue retirado.

Ya sea que SpaceX decida o no hablar de Starlink, pronto podríamos estar cosechando sus beneficios si la promesa de un servicio de Internet Wi-Fi basado en satélites llegara a buen término. Hasta entonces, tendremos que esperar pacientemente el despegue del Falcon 9. El cohete está programado para ir al espacio el domingo 18 de febrero desde la Base Aérea Vandenberg en el condado de Santa Bárbara, California.

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