La rivalidad entre los gigantes de la inteligencia artificial alcanzó nuevas cotas de tensión tras los anuncios que Anthropic lanzó previamente a la transmisión del Super Bowl. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, respondió con una reacción que muchos especialistas han calificado como excepcionalmente irritada, desatando un intercambio de acusaciones entre ambas compañías.
Los cuatro comerciales de Anthropic, diseñados estratégicamente para criticar la reciente decisión de OpenAI de incorporar publicidad en ChatGPT, presentan escenas que satirizaban la forma en que la publicidad podría insertarse de manera invasiva dentro de las conversaciones. En uno de los spots, la palabra «TRAICIÓN» aparece prominentemente en pantalla mientras un chatbot (claramente alusivo a ChatGPT) interrumpe una conversación para promocionar un servicio ficticio de citas para adultos mayores. Otro comercial muestra una situación similar, pero esta vez vendiendo plantillas para parecer más alto.
Aunque Altman reconoció en la plataforma X que los anuncios eran divertidos e incluso admitió haber reído con ellos, su respuesta posterior fue considerablemente más contundente. En un extenso mensaje, calificó la campaña de «claramente deshonesta» e insistió en que OpenAI nunca implementaría publicidad de la manera retratada por Anthropic, argumentando además que sus usuarios rechazarían categóricamente esta práctica.
El CEO de OpenAI defendió la estrategia de su compañía, explicando que la inclusión de anuncios en ChatGPT gratuito responde a la necesidad de mantener el servicio accesible para millones de usuarios que no pueden pagar suscripciones. Subrayó que, a diferencia de la visión de Anthropic, OpenAI se compromete a democratizar la inteligencia artificial llevándola a miles de millones de personas en todo el planeta.
Sin embargo, la respuesta de Altman no se limitó a la cuestión publicitaria. Acusó directamente a Anthropic de ser una compañía «autoritaria» que busca ejercer control sobre cómo se utiliza la inteligencia artificial, bloqueando herramientas como Claude Code para empresas rivales e imponiendo restricciones sobre los usos permitidos de sus tecnologías.
Por su parte, Anthropic ha mantenido que su postura fundamentalista sobre la inteligencia artificial responsable y segura constituye el núcleo de su propuesta de valor, posición que sus fundadores adoptaron después de trabajar previamente en OpenAI.
Este enfrentamiento marca un punto de inflexión en la competencia del sector, trascendiendo el ámbito técnico para adentrarse en batallas públicas durante uno de los mayores escaparates mediáticos globales, señalizando la intensificación de la pugna comercial y filosófica entre estas dos potencias de la IA.