OpenAI sorprendió al público con el lanzamiento de un balón de baloncesto de goma con la marca ChatGPT, disponible por 70 dólares dentro de una colección de merchandising que acompañó el debut de su primer producto de hardware: un mini teclado valorado en 230 dólares. El artículo forma parte de la campaña «Pause. Play. Prompt.», descrita por la propia compañía como «un recordatorio físico de que la creatividad no vive solo en las pantallas».
Según detalló TechCrunch, no existe mayor información sobre esta campaña en los canales oficiales de OpenAI, lo que generó especulación sobre si se trata de un mensaje dirigido a fomentar pausas frente al uso constante de sus herramientas, como el asistente de programación Codex. El balón está fabricado completamente en caucho, un material más resistente a la intemperie que el cuero utilizado en pelotas profesionales, lo que sugiere que está pensado para uso en canchas al aire libre.
El balón de baloncesto te costará 70 dólares, o unos 56 millones de tokens de entrada para GPT-5. Es una pelota 100% de goma, que encaja mejor para el juego al aire libre debido a su resistencia al clima que las pelotas de cuero más caras que encontrarás en las canchas profesionales de baloncesto.
La iniciativa generó reacciones mixtas entre analistas de tecnología, quienes cuestionaron el público objetivo de un producto de este tipo fuera del entorno de Silicon Valley. Junto al balón, OpenAI presentó otras piezas de merchandising con mensajes motivacionales, como poleras con frases sobre investigación científica y un quarter-zip de 175 dólares con la palabra «research» bordada en cursiva, que la empresa describe como una prenda que «evoca los días en la academia».
La estrategia se enmarca en una tendencia reciente de empresas de inteligencia artificial que buscan reforzar su identidad de marca más allá del software, aunque su recepción entre la comunidad tecnológica ha sido, hasta ahora, más irónica que entusiasta. El lanzamiento se produce en paralelo al debut del mini teclado de OpenAI, presentado como un «centro de comando para el trabajo agéntico» dentro de su ecosistema de productos físicos.