Nuevo tren bala chino puede funcionar a 40 grados bajo cero

China parece haber encontrado la solución a los problemas de desplazamiento en climas extremadamente fríos.

El gigante asiático acaba de presentar su nuevo tren bala. Se trata del CR400AF-G, capaz de alcanzar velocidades de hasta 350 kilómetros por hora a temperaturas que descienden hasta los 40 grados bajo cero.

La máquina forma parte de la serie Fuxing de trenes eléctricos de unidades múltiples de alta velocidad, y ha sido desarrollada y operada por el Grupo de Ferrocarriles Estatales de China.

La imagen muestra el nuevo tren bala desarrollado en China.
Getty Images.

El tren, que ya se puso en funcionamiento en Beijing el 6 de enero, funcionará en una nueva línea de alta velocidad que conectará la capital con ciudades del noroeste, como Shenyang y Harbin.

¿Cómo funciona?

La compañía estatal explicó cómo funcionará para soportar temperaturas tan bajas. El tren fue diseñado con pernos de una aleación de cromo y molibdeno, material que soporta temperaturas extremadamente bajas.

El transporte también incluye tiras de sellado de silicona que evitan que la nieve y el hielo ingresen a la carrocería, además de tuberías de acero inoxidable equipadas con dispositivos de calefacción.

La velocidad alta la puede alcanzar gracias a su diseño aerodinámico de baja resistencia que también ayuda a reducir el consumo de energía.

“Si el tren se detiene en Harbin (una de las ciudades más frías de China) durante una hora, debido al clima extremadamente frío, el sistema de frenado puede congelarse fácilmente si deja de moverse por un tiempo”, explica Zhou Song, director del centro de trenes bala de China Railway Beijing Group.

“El nuevo sistema permitirá que los frenos se muevan de vez en cuando incluso si el tren se detiene, como una persona que mueve los pies para mantenerse caliente en tiempo frío”.

Así, el futuro de los medios masivos de transporte tendrá que ser rápido, sustentable y capaz de adaptarse a las condiciones extremas del clima.

Recomendaciones del editor