Hackers intentan derrocar al dictador de Bielorrusia

Aleksandr Lukashenko se convirtió en presidente de Bielorrusia en 1994 y desde entonces ha construido el estado policial más represivo de Europa, arreglándoselas para mantenerse en el poder de manera continua.

Para acabar con su mandato, un grupo de hackers llamado Ciberpartisanos de Bielorrusia (Belarus Cyber Partisans) ha utilizado el estado de vigilancia para volverlo contra Lukashenko. A raíz de esto, dicen haber logrado uno de los ataques más extensos de toda la historia en un país.

Este grupo de hackers formado por 15 bielorrusos expertos en tecnología informática ha filtrado contenido con regularidad para exponer las malas prácticas del régimen de Lukashenko.

Aseguran que lo que han filtrado corresponde a evidencia de crímenes policiales, información que revela que el régimen encubrió la verdadera tasa de mortalidad por COVID-19 en el país y grabaciones donde se daban órdenes ilegales para reprimir con violencia las protestas pacíficas.

Bielorrusia ha estado bajo el control de Lukashenko durante casi 30 años, y desde las elecciones realizadas en agosto de 2020, las protestas y la oposición han incrementado significativamente. El régimen de Lukashenko arrestó a más de 27,000 personas en las protestas del año pasado.

Protesta contra Lukashenko en Bielorrusia, agosto de 2020. REUTERS/Vasily Fedosenko

De acuerdo con el grupo de partisanos hackers, consiguieron el contenido al ingresar a montones de bases de datos confidenciales de la policía y del Gobierno. También afirman que han hackeado exitosamente casi toda la administración de Lukashenko, y que lo que han revelado hasta ahora es solo una parte de lo que tienen en su poder.

Para lograr su objetivo, según una entrevista con MIT Technology Review, los hackers han trabajado con un grupo de agentes de la policía y de inteligencia bielorrusos llamado BYPOL (Belarus Police). Este ha orientado a los Ciberpartisanos por meses y aseguran tener cientos de contactos de gente que todavía es parte de las agencias de seguridad del Gobierno, como la policía secreta (conocida como la KGB), el Ministerio del Interior y el control de fronteras.

BYPOL está integrado por oficiales actuales y antiguos. Algunos agentes ayudan desde dentro, con el objetivo de ver caer el régimen de Lukashenko, y otros lo hacen desde fuera del país. Estos últimos desertaron luego de la fraudulenta declaración de victoria de Lukashenko en las elecciones presidenciales de 2020 y se reagruparon en Varsovia en octubre de 2020 para formar BYPOL.

Uno de ellos es Aliaksandr Azarau, quien fue teniente coronel en la fuerza policial y trabajó en el Ministerio de Interior. “Estuve presente en las elecciones. Vi la falsificaciones con mis propios ojos. Decidí dimitir después de recibir órdenes ilegales de oficiales superiores”, dijo el expolicía.

“Mucha gente fue detenida en los primeros días después de las elecciones. Mis colegas enviaron ilegalmente documentos falsos sobre los delitos cometidos por estas personas. Así que determiné que Lukashenko mantuvo su poder de manera ilegal”, agregó Azarau.

Aleksandr Lukashenko jurando como presidente de Bielorrusia el 23 de septiembre de 2020. Andrei Stasevich

Según Azarau, los Ciberpartisanos se acercaron a BYPOL en diciembre de 2020 para conocer la estructura y el proceso de las bases de datos estatales: “Querían saber cómo penetrar estas organizaciones para robar información. Dado que trabajamos allí, sabemos todo por dentro”. A cambio, consiguieron acceso al material de los Ciberpartisanos para realizar investigaciones sobre el régimen, que luego son publicada en el canal de Telegram de BYPOL.

Los hackers dicen que sus últimos ataques les han dado acceso a imágenes de drones que muestran la represión en las protestas, la base de datos de vigilancia de los teléfonos móviles del Ministerio del Interior y la de pasaportes y vehículos motorizados. También aseguran que accedieron a grabaciones de audio de los servicios de emergencia y a los videos de las cámaras de vigilancia y de velocidad de la carreteras, además de las celdas de aislamiento donde se encuentran los detenidos.

“Tenemos un plan estratégico que incluye ataques cibernéticos para paralizar las fuerzas de seguridad del régimen lo más que se pueda, para sabotear los puntos débiles del régimen en la infraestructura y para brindar protección a los manifestantes”, dijo el portavoz de los Ciberpartisanos.

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