Skip to main content

Familia Fuego: los tiktokers latinos que viven en Hollywood

Imagina que eres un influencer latino en Estados Unidos y, de pronto, una gran compañía te convoca para que vayas a vivir a una hermosa casa en Hollywood y solo te dediques a hacer contenido para internet con todas las comodidades disponibles. Parece un sueño, ¿no? Pues eso es exactamente lo que le pasó a cinco latinos.

Hablamos del colectivo de tiktokers Familia Fuego, un proyecto que comenzó en septiembre de 2021 a cargo de DirecTV y la compañía mundial de creadores e influencers Whalar. Este tiene como objetivo “fomentar oportunidades para los creadores más talentosos y diversos de las redes sociales” mientras nutren el “talento latino emergente”.

Tres integrantes del colectivo de tiktokers latinos Familia Fuego.

La comunidad latina comprende una parte importante de la cultura estadounidense, impulsando la mayor parte del crecimiento de la población, pero sigue poco representada en los principales medios de comunicación, dice el comunicado del proyecto.

Es por eso que DirecTV y Whalar establecieron una casa en Hollywood de $2.2 millones de dólares para que cinco latinos populares en TikTok vivan allí y la utilicen como un centro creativo. De esa manera, pueden continuar produciendo material para sus respectivas audiencias mientras colaboran entre sí para crear contenido exclusivo para el canal de Familia Fuego. Su cuenta en TikTok ya tiene 128,500 seguidores.

Los latinos que forman parte de la Familia Fuego son Leo González, Alexia del Valle, Monica Villa, Isabella Ferregur y Jesús Zapien, quienes han pasado de tener trabajos en el sector de servicios a sacarse fotos con Neil Patrick Harris, ver jugar a Los Angeles Chargers junto a Roddy Ricch y vivir en la calle de Quentin Tarantino.

Isabella Ferregur, Leo González, Alexia Del Valle, Mónica Villa y Jesús Zapien. Mariah Tauger / Los Angeles Times

El hecho de que Familia Fuego tenga su sede en una ciudad donde gran parte de su población es latina, pero en un barrio extravagantemente rico, presenta un gran desafío para estos cinco tiktokers, quienes tienen la tarea de representar su herencia —comen pozole, un plato tradicional mexicano, por ejemplo— mientras se abren paso en campos profesionales históricamente blancos.

Alexia Del Valle, que es de ascendencia puertorriqueña y tiene 1.5 millones de seguidores en su cuenta personal de TikTok, dijo a Los Angeles Times que ser una influencer latina de alto perfil “definitivamente es un reto”. Sin embargo, agrega que esta experiencia les está dando “la oportunidad de representar de dónde venimos. Parece más gratificante, en cierto modo… Nos estamos exponiendo, y nuestra gente también”.

Por otro lado, la tiktoker afirma que la gente suele asumir que los influencers son ricos o que tienen recursos ilimitados, pero dice que sin la ayuda de los patrocinadores de Familia Fuego —que la reclutaron través de un correo electrónico que todos supusieron que era una estafa— no habría podido cumplir su sueño de vivir en Hollywood. “La gente no ve que realmente venimos de orígenes humildes”, señala.

Si bien viven en Holllywood, y no rechazan todas las comodidades que eso trae —incluyendo su paso por eventos populares o que se cruzan con grandes celebridades—, Jesús Zapien dice que están más interesados en “burlarse de las luchas diarias” del trabajo en el sector servicios desde la experiencia propia con su contenido.

@familiafuego

It don’t help if the manager lowkey mean 🥲 #manager #coworkers

♬ original sound – Familia Fuego

Antes de entrar al proyecto Familia Fuego, Zapien, de 24 años y de ascendencia mexicana, trabajó en Walmart, Disneyland y luego en un banco. “Era supertímido, y luego me dije: ‘Estoy demasiado quebrado como para seguir siendo tímido’”.

Ahora Zapien y sus compañeros de vivienda se dedican a TikTok a tiempo completo, mientras sus patrocinadores los apoyan con alojamiento gratuito, alimentos básicos, estipendios de viaje, un estudio, un equipo de producción y un cheque. “Es bonito que te paguen por hacer lo que te gusta”, dice el tiktoker.

El resto del grupo ha seguido su propio camino hacia el mundo de los influencers. Villa, de 24 años y ascendencia mexicana, trabajaba en una empresa de catering, y Ferregur, de 21 años y de familia mixta mexicano-cubana, se dedicaba al alquiler de barcos.

Por otro lado, está González, de 27 años y también mexicoamericano, quien planeaba convertirse en reportero de televisión. Pasó por algunas emisoras de California y Nevada, hasta que un video de él parodiando a un locutor se volvió viral y decidió que las redes sociales podían ser una carrera “menos traumática”.

En Los Ángeles, las casas de contenido TikTok son comunes; la más reconocida es la llamada Hype House, que luego pasó a ser un programa de Netflix. Sin embargo, para González, muchas de estas se sienten extrañamente superficiales, arribistas o poco auténticas.

“Hacen su video y luego solo están en su teléfono. Aquí hemos hablado de nuestros miedos y sueños. Hemos sido vulnerables. Hemos llorado juntos y rezado juntos”, dice González. Según Villa y Zapien, la diferencia es que la Familia Fuego se construye en base a una identidad latina compartida con la que todos los integrantes pueden relacionarse.

La ubicación de la casa también les permite acceder a la élite latina de Hollywood. Por ejemplo, la Familia Fuego ha podido colaborar con Eva Longoria, cenar con el comediante mexicano Eugenio Derbez y asistir a los estrenos de proyectos centrados en los latinos, como West Side Story y Gentefied.

@familiafuego

#ad big core electric memories with @directv and Maxim 🥺⚡️💙 #DIRECTVCreators

♬ original sound – Familia Fuego

Como influencers a tiempo completo, los integrantes de Familia Fuego se desenvuelven en un trabajo soñado para muchos estadounidenses. No es algo que muchas personas puedan realizar, a pesar de todas las ganancias que generan las redes sociales desde los últimos años.

“Quería que [las redes sociales] fueran mi trabajo, pero en realidad no lo eran. Era muy inestable. Me tomaba las cosas día a día; no estaba segura de adónde iba a llegar. Pero después de entrar en la casa y ser dirigidos por Whalar, ahora es un trabajo estable”, dijo Ferregur.

Cabe mencionar que las casas de contenido no se dan por caridad. Tanto Familia Fuego como The Crib Around the Corner, un colectivo afroamericano, se centran en segmentos de clientes de DirecTV que son “notoriamente difíciles de alcanzar a través de los canales tradicionales”, pero de rápido crecimiento, según el director de marketing Vince Torres. Estas son “desarrolladas para dar a DirecTV la capacidad de llegar a ellos de una manera auténtica”.

De cualquier manera, el proyecto les está dando un impulso a las carreras de cada uno de los integrantes, quienes tienen planes de migrar a la industria del cine y la televisión, de la moda y de la música. “No solo están haciendo un bonito anuncio del Mes de la Herencia Hispana. Están financiando literalmente el sustento de cinco creadores”, concluyó González.

Recomendaciones del editor