The Pokémon Company International enfrenta una demanda colectiva presentada en el Tribunal Superior del Condado de King, en el estado de Washington, luego de que se conociera que su exdirector de ingeniería, identificado como Ben Tsai, habría instalado cámaras ocultas dentro de los baños de las oficinas corporativas ubicadas en la ciudad de Bellevue.
La acción legal fue iniciada por una excolaboradora de la empresa que figura bajo el seudónimo de Jane Doe para proteger su identidad, quien busca representar en el proceso a todas las mujeres y menores de edad que hicieron uso de esos baños entre el año 2017 y el 25 de julio de 2026. El documento judicial argumenta que la compañía no ejerció una supervisión adecuada sobre su exejecutivo ni actuó frente a posibles indicios de conducta inapropiada, además de acusarla de negligencia por no tomar resguardos razonables para impedir los hechos.
El caso salió a la luz en octubre de 2025, cuando el encargado de una tienda Starbucks ubicada en Kirkland halló un pequeño dispositivo escondido debajo del lavamanos, apuntando directamente hacia el inodoro. Gracias a las imágenes de seguridad del local y a la información asociada a una compra realizada con tarjeta de crédito, los investigadores lograron vincular el aparato con Tsai, quien fue detenido posteriormente tras un registro en su domicilio, donde se encontraron numerosas cámaras y equipos de grabación adicionales.
Un análisis forense posterior a los dispositivos confiscados reveló cientos de grabaciones adicionales, entre ellas 89 videos correspondientes a los baños de las oficinas de Pokémon, guardados en carpetas rotuladas como «Pokémon 29» y «Pokémon 27». Según reportes judiciales, el propio Tsai habría admitido ante los detectives haber filmado a personas en distintas ocasiones desde 2017, señalando además un particular interés por grabar a empleados transgénero que trabajaban en esa oficina.
En julio de 2026, el exejecutivo fue arrestado nuevamente, esta vez enfrentando cinco cargos graves que incluyen voyeurismo en primer grado y delitos relacionados con material de abuso sexual infantil; hasta el momento se ha declarado no culpable de todos ellos. Por su parte, un vocero de la compañía señaló a medios como TMZ que su prioridad continúa siendo el bienestar de sus trabajadores, mientras que el abogado defensor de Tsai, Bradley Barshis, reiteró que su cliente mantiene la presunción de inocencia mientras avanza el proceso penal en su contra.