El presidente ejecutivo de Fender, Edward «Bud» Cole, atraviesa una tormenta mediática después de que resurgieran declaraciones suyas de mayo pasado, en las que comparó a los músicos de bandas tributo con una forma de «inteligencia artificial analógica». La entrevista, concedida originalmente al medio T3 con motivo del 75.º aniversario de la Telecaster, había pasado inadvertida hasta que circuló nuevamente por redes sociales a finales de julio.yahoo+1
En sus palabras, Cole sostuvo que «la inteligencia artificial ha existido en la música desde que existe la grabación musical» y agregó que «las versiones (covers) han sido una suerte de IA analógica durante mucho tiempo». El directivo defendió que este tipo de tecnología puede ayudar a los guitarristas a superar barreras creativas y transformarlos, según sus propias palabras, de «estudiantes de composición a maestros de la composición».
Pero fue más allá: también habló de lo desechable que puede ser una banda de acompañamiento si tienes IA a la mano:
Quienes dan sus primeros pasos en la escritura, según Cole, también pueden apoyarse en una segunda forma analógica de IA: sus compañeros de banda. Puede que solo tengas un estribillo o un riff para empezar, pero luego el batería o bajista puede añadirle algo, y así nace una canción. La IA también puede desempeñar este papel. «De hecho, creo que estamos a punto de liberar a la gente para que pueda dejar atrás las mismas versiones de siempre y realmente empezar a trabajar como ellos hacen con sus bandas», dice Cole.
Reacción de la comunidad musical
La analogía no cayó bien entre músicos y creadores de contenido especializado. Varios canales de YouTube dedicados a la guitarra calificaron el planteamiento como una comparación «desconcertante» que ignora diferencias esenciales entre el aprendizaje humano y el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. Uno de los argumentos más repetidos señala que las bandas de covers ensayan, se adaptan en vivo y generan una conexión real con el público, mientras que los sistemas de IA generativa procesan enormes bases de datos sin ese componente humano.
La controversia se intensificó porque coincide con una campaña legal de Fender contra fabricantes independientes que replican formas icónicas como la Stratocaster, lo que llevó a algunos creadores a pedir públicamente el boicot a la marca. Hasta el momento, la compañía no ha emitido una respuesta oficial que aclare ni el alcance de esa disputa por propiedad intelectual ni el sentido real de los comentarios de su CEO.