En un desarrollo que ha encendido las alarmas de la comunidad de telecomunicaciones internacional, China confirmó haber probado exitosamente un vehículo operado de forma remota (ROV, por sus siglas en inglés) capaz de cortar cables submarinos a una profundidad de 3.500 metros, equivalente a aproximadamente 11.483 pies bajo el nivel del mar. La prueba fue realizada el 11 de abril por el buque de investigación Haiyang Dizhi 2, según informó el Ministerio de Recursos Naturales de China.
El dispositivo incorpora una tecnología originalmente desarrollada para aplicaciones aeroespaciales: los denominados «actuadores electrohidrostáticos» (EHA, por sus siglas en inglés), que históricamente habían resultado difíciles de desplegar en entornos oscuros y remotos como el fondo oceánico. La rueda de corte del aparato, recubierta de diamante, opera a 1.600 revoluciones por minuto y posee la potencia necesaria para penetrar el acero de los blindajes de cables de fibra óptica, sin levantar nubes de sedimento en el proceso.
El nuevo dispositivo chino (que también puede reparar cables submarinos) incorpora tecnología pionera en aplicaciones aeroespaciales sensibles, los «actuadores electrohidrostáticos» (EHA) que antes eran difíciles de desplegar en entornos oscuros y remotos cerca del fondo oceánico. El buque de investigación Haiyang Dizhi 2 de China logró esta hazaña el 11 de abril, según el Ministerio de Recursos Naturales del país.
Para dimensionar el alcance de este avance, basta compararlo con sus equivalentes conocidos: según un informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de la ONU publicado en 2024, los únicos ROVs con capacidades similares son el MARCAS-V-ROV japonés y el Olympian T2 emiratí, ambos limitados a una profundidad máxima de 3.000 metros. El dispositivo chino los supera en 500 metros. Si bien el Ministerio de Recursos Naturales de China ha subrayado que el aparato también puede utilizarse para reparar cables y tuberías submarinas, su capacidad destructiva sobre infraestructura crítica de telecomunicaciones globales ha generado una profunda preocupación en gobiernos y organismos internacionales.