Adam Mosseri, director ejecutivo de Instagram, ha vuelto a pronunciarse sobre el papel de la inteligencia artificial en la plataforma, reafirmando una postura que ha generado tanto apoyo como críticas entre los usuarios. En declaraciones recientes, Mosseri sostuvo que, si a las personas no les agrada el contenido generado por IA, entonces simplemente “no deberían tenerlo en su feed”, sugiriendo que la solución está en las herramientas de personalización que Instagram ha implementado.
El ejecutivo explicó que la red social ha estado trabajando en funciones como “Your Algorithm” (Tu Algoritmo), que permite a los usuarios especificar qué temas desean ver con mayor frecuencia y cuáles prefieren ocultar. Según Mosseri, estas opciones empoderan a la comunidad para moldear su propia experiencia, aunque reconoce que la proliferación de contenido sintético plantea desafíos sin precedentes. En un análisis publicado a finales de 2025, advirtió que la autenticidad se está volviendo “infinitamente reproducible”, lo que dificulta distinguir entre lo real y lo generado por máquinas.
Mosseri ha propuesto un cambio de paradigma: en lugar de intentar detectar y eliminar todo el contenido artificial, las plataformas deberían enfocarse en verificar y “firmar” digitalmente el medio real desde el momento de su captura. Fabricantes de cámaras como Leica, Nikon y Sony ya están adoptando estándares como C2PA para agregar metadatos criptográficos a las imágenes, creando una cadena de custodia verificable. A pesar de esto, Meta admite que sus propias etiquetas de IA son poco fiables y fáciles de eludir.
El CEO también señaló que el tradicional “feed pulido” de Instagram está muerto, ya que la IA ha democratizado la perfección estética. En este nuevo escenario, el valor reside en el contenido único que solo un creador específico puede producir. Instagram, que cuenta con más de 3 mil millones de usuarios activos mensuales, priorizará herramientas creativas, etiquetado claro y algoritmos que favorezcan la originalidad, aunque el éxito de estas medidas dependerá de la velocidad con la que se implementen.