El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) anunció este miércoles la emisión de una orden internacional de búsqueda y captura contra Pável Dúrov, fundador y director ejecutivo de Telegram, a quien acusa formalmente de «complicidad en terrorismo». Según el comunicado oficial difundido por la agencia rusa, la aplicación de mensajería habría permitido la operación de canales, chats y bots utilizados por los servicios de inteligencia de Ucrania y por organizaciones catalogadas como extremistas.
Moscú sostiene que estas herramientas digitales sirvieron para preparar y coordinar actos de sabotaje y ataques terroristas dentro de territorio ruso, los cuales, según la versión oficial, habrían provocado numerosas víctimas mortales, incluidas mujeres y niños. La acusación se suma a un historial de tensiones entre el Kremlin y la plataforma, que ya había enfrentado presiones similares por parte de otros gobiernos en años anteriores.

Dúrov, de origen ruso pero con nacionalidad francesa y emiratí, reside fuera de su país natal desde hace más de una década y ha calificado el proceso judicial en su contra como una maniobra con motivaciones políticas. Cabe recordar que el empresario ya fue detenido en Francia en 2024, aunque posteriormente fue liberado bajo ciertas condiciones judiciales.
Durov respondió como Durov.
Analistas internacionales señalan que el Kremlin ha utilizado con frecuencia acusaciones de «terrorismo» o «extremismo» contra figuras críticas o independientes del poder ruso, una estrategia que organismos de derechos humanos han denunciado reiteradamente. Por el momento, se desconoce el paradero exacto de Dúrov, aunque fuentes citadas por medios europeos indican que actualmente se encontraría en Francia. Telegram no ha emitido todavía una respuesta oficial ante los señalamientos de las autoridades rusas.