Ozonoterapia portátil: desarrollan solución para heridas crónicas

Un dispositivo portátil que permitirá aplicar la ozonoterapia de forma doméstica ha sido desarrollado por investigadores como una solución para el tratamiento de heridas crónicas, como las úlceras cutáneas diabéticas.

El sistema portátil experimental impulsado por investigadores de la Universidad de Purdue ofrece un tratamiento sin necesidad de salir de casas.

Se estima que el 1 por ciento de la población mundial podría llegar a sufrir a lo largo de su vida al menos una herida crónica de cualquier etiología. Una persona afectada puede sufrir desde graves dolores, pérdidas funcionales, amputaciones e, incluso, la muerte.

La ozonoterapia se ha transformado en una alternativa efectiva para tratar infecciones y heridas resistentes a los antibióticos, aseguraron los investigadores. Sin embargo, en la mayoría de los casos, requieren que los pacientes viajen a una clínica para recibir tratamiento por parte de técnicos capacitados.

“Creamos un tipo de tratamiento revolucionario para matar las bacterias en la superficie de la herida o úlcera diabética y acelerar el proceso de curación”, afirmó Rahim Rahimi, profesor asistente de ingeniería de materiales de la Universidad de Purdue.

Los investigadores desarrollaron un parche transpirable de bajo costo, que se aplica a la herida y luego se conecta a un pequeño dispositivo generador de ozono, que funciona a baterías.

“El gas ozono se transporta a la superficie de la piel en el lugar de la herida y proporciona un enfoque específico para la cicatrización de heridas. Nuestra innovación es pequeña y fácil de usar para los pacientes en casa”, afirmó.

La investigación del equipo de la Universidad de Purdue fue publicada en la revista Frontiers in Bioengineering and Biotechnology.

Controversia

El uso de la ozonoterapia no ha estado exento de controversias. A comienzos de 2020, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) prohibió en Estados Unidos el funcionamiento de centros que promovían este tratamiento como solución para el COVID-19.

Según el organismo, el ozono es un “gas tóxico sin aplicación médica útil conocida en terapias específicas, complementarias o preventivas”.

El organismo también establece regulaciones para la comercialización de dispositivos que generan ozono, estableciendo las concentraciones máximas que pueden ser seguras para la salud.

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