Análisis de Tormented Souls: survival horror de la vieja escuela

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Análisis de Tormented Souls: survival horror de la vieja escuela
Pros
  • El diseño de los niveles es muy bueno
  • Los puzzles están muy bien armados (y no son fáciles)
  • La atmósfera resulta realmente opresiva
Cons
  • Las voces y los diálogos
  • Los controles de tanque son lo que son, para bien y mal

El estilo y formato de los videojuegos survival horror de corte más clásico quedó atrás hace décadas. El ejemplo más insigne es Resident Evil, que desde su cuarta parte dio un paso adelante y no volvió atrás, salvo una pequeña excepción.

Sin embargo, todavía hay jugadores nostálgicos por los survival horror de la vieja escuela y para ellos llega un producto hecho a la medida: Tormented Souls, título creado por el estudio chileno Abstract Digital Works y que es básicamente un revival de los títulos que causaron gran impacto hacia finales de la década de los noventa.

Tormented Souls, pura vieja escuela

Tormented Souls marca todos los checks de un videojuego que bien podría haber existido en 1999. El sistema se cimienta en cámaras fijas y un personaje que se mueve con controles tipo tanque; la idea general tiene que ver con recorrer una casa completa y desentrañar un misterio mediante la resolución de diversos puzzles, que son básicamente el plato fuerte del juego.

Desde el primer momento, Tormented Souls deja en claro que el desarrollo no será fácil porque ni siquiera el primer puzzle lo es y abrir el candado del compartimento del baño puede tomar más tiempo de lo normal para un desafío inicial. Ahora, esto no es malo ni mucho menos; es un ejemplo de lo que vendrá más adelante a lo largo de la mansión-hospital en la que transcurre el juego.

Si uno supiera de entrada la solución a todos los puzzles con los que se va a encontrar, completar el juego no tomaría más que un par de horas. Pero en la práctica, ver los créditos de Tormented Souls es un ejercicio de al menos 8 o 10 horas, ya que algunos rompecabezas tienen soluciones no tan obvias. Tanto así que en mi recorrido por la casa en cierto momento tuve que apuntar en un papel una combinación para activar un mecanismo.

Los puzzles del juego están bien planteados; son muy inteligentes y van de la mano con el contexto de la historia y el juego. Es muy evidente que el estudio dedicó tiempo a hacer que la mezcla entre rompecabezas y narrativa tenga sentido, más allá de que a veces las soluciones sean más sencillas de lo que sugieren algunas pistas.

En general, Tormented Souls no amerita muchos reparos respecto a los desafíos que se presentan durante el juego. A veces, eso sí, resulta fácil perderse un poco con las soluciones y sobre todo hacia el final, cuando el inventario está lleno de entradas de diario y datos que hay que revisar varias veces hasta recordar cuál era el último (o el útil para un momento dado).

Pero a la larga, aquello no es más que un detalle en un juego que da en el clavo —nunca mejor dicho y quienes lo jueguen sabrán por qué— al poner gran énfasis a un aspecto fundamental del survival horror clásico.

Una mansión con gran detalle

En Tormented Souls, lo que se hace durante todo el juego es básicamente recorrer una casa gigantesca en la que ocurren situaciones muy extrañas. Y como no podía ser de otra manera, no es llegar e ir de un lado a otro ya que muchas puertas o alas enteras están cerradas y solo se abren a medida que se encuentran llaves, se activa la electricidad, etcétera.

El hospital donde transcurre todo el juego tiene un diseño muy detallado en general. Lo más evidente es lo visual, ya que no se limita solo a ser un conjunto de espacios a recorrer sino que también algunos pasillos y salas cuentan su propia historia, desde los carteles hasta las fotos o los cuadros colgados en la pared.

Pero además de lo ornamental, también está el diseño de la casa como estructura. Pese a que todo ocurre en un solo espacio, la mansión está llena de zonas que en un principio parecen alejadas pero que en realidad se conectan mediante puertas o pasadizos que se abren desde un solo lado. Y a medida que se avanza en el juego y se memorizan los lugares por los que se pasa una y otra vez, estos atajos resultan muy útiles.

Pese a ello, ni siquiera en las horas finales el recorrido se hace más simple. En lo particular, la última zona es extremadamente opresiva y por momentos parece sacada de contexto, como si se tratara de otro juego. Esto no es malo ni mucho menos: Tormented Souls le hace honor a su nombre en el último calabozo, construido en formato laberinto y que puede hacer pasar malos ratos si se llega sin las herramientas adecuadas.

Sobre ese sistema de guardado…

Lo del párrafo anterior va necesariamente de la mano con un elemento algo controversial, que es la manera en que se guardan partidas en Tormented Souls. Para ello, existen unas grabadoras de audio repartidas por la casa y cuyas ubicaciones son siempre de fácil acceso, además de ser zonas libres de enemigos.

¿El problema? Para usar las grabadoras (y guardar partida) se necesitan unas cintas, que no son ilimitadas. Al perder se comienza de nuevo en la última partida guardada; no hay autosave ni nada por el estilo. Por lo tanto, en Tormented Souls hay que ser muy cuidadoso con el uso de las cintas, ya que si bien es frecuente tener una o dos en el inventario, cualquier movimiento en falso puede traducirse en perder un avance significativo.

Cabe destacar que el sistema de combate del juego es muy simple pero funcional gracias a un puñado de armas disponibles. Los enemigos tienen patrones relativamente fáciles de aprender, muchos de ellos pueden esquivarse sin problemas y tal vez la mayor dificultad radica en lo escaso de la munición. En general, solo en las primeras secciones del juego la relación con los enemigos resulta algo más problemática, pero más allá de la falta de munición siempre hay forma de lidiar con los rivales, aunque sea al escapar de ellos.

Tormented Souls está hecho a la medida

Antes de cerrar, es válida una pequeña reflexión. Tormented Souls está hecho claramente pensando en apelar a la nostalgia de los survival de la vieja escuela. Y por ende, quien no disfrutó de los Resident Evil o Alone in the Dark originales, difícilmente va a interesarse en este, que se siente un poco fuera de época al lado de la versión moderna del género.

En cambio, los fanáticos de este tipo de juegos tienen aquí un producto hecho a su medida. La historia tiene un par de giros muy interesantes y la temática tiene que ver con tópicos religiosos en los que incluso hay saltos temporales que aportan más de lo que parece a primera vista. Por otra parte, la banda sonora y el sistema de iluminación dinámica se traduce en una atmósfera realmente opresiva, sobre todo en los niveles subterráneos.

Tormented Souls no es un juego perfecto ni mucho menos y hay detalles que dejan en evidencia que no se trata de una superproducción; el trabajo actoral no es muy elegante y los controles de tanque a veces pueden jugar una mala pasada, sobre todo en los cambios de perspectiva.

Pero al mismo tiempo Tormented Souls es un buen juego de terror que cumple con todo lo que se espera de un título que no tiene más pretensiones que jugarse y sentirse como un producto de hace 20 años. Y aquello se logra a la perfección.

Tormented Souls está disponible en PlayStation 5 y Steam por un precio de $20 dólares.

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