Review Lenovo Yoga Slim 7 con AMD: análisis y opinión

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Review Lenovo Yoga Slim 7 con AMD: análisis y opinión

“Por su impresionante autonomía y sus pequeñas dimensiones es ideal para llevártelo a todas partes.”
  • Autonomía bestial
  • Carga rápida
  • Dimensiones muy manejables
  • Wifi 6
  • Nivel de brillo de la pantalla mejorable
  • Teclado no retroiluminado

La serie Yoga de Lenovo tal vez te suene más por los equipos convertibles. Sin embargo, este nombre también engloba portátiles convencionales con estilo, como el Yoga Slim 7 (llamado IdeaPad Slim 7 en Norteamérica), que se vende con distintas configuraciones y dos colores, gris o en tono violeta. Este modelo está orientado a quienes busquen un dispositivo con un tamaño manejable sin renunciar a otros factores importantes a la hora de elegir un portátil. Viene con el procesador AMD Ryzen 7 que se equipara al Core i7 y demuestra ser un serio competidor para Intel. Aunque lo que más nos ha sorprendido es su autonomía.

14 pulgadas muy manejables

La línea Yoga se caracteriza por sus estilizadas y elegantes formas, y este equipo mantiene esa estética cuidada sin llegar a deslumbrar. Sobre todo destaca por su pequeño tamaño sin necesidad de sacrificar el de la pantalla: con 14 pulgadas, cerrado, ocupa parecido a un folio. Tampoco afecta al espacio dedicado al teclado, sino al del panel táctil que reduce sus dimensiones, y no supone un gran sacrificio, son perfectamente válidas para su cometido, responde bien a las órdenes táctiles. No obstante, sí que podría resultar  un poco pequeño a quienes se hayan acostumbrado a uno grande. Lo que nos ha pasado, de vez en cuando, al rozar el panel táctil con los dedos o las muñecas, es que el cursor se salta de línea mientras escribes un texto, algo que también nos ha sucedido con otros portátiles de pequeñas dimensiones.

Marta Villalba/Digital Trends

Con 320.6 x 208 x 14.9 mm, el portátil resulta muy manejable, aunque esta disminución de tamaño en la zona del teclado no se traduce en un menor peso. Por sus 1.4 kilos, no es un portátil de los más livianos, se nota que pesa cuando lo agarras aunque es cómodo de llevar en una mochila. También se siente resistente, rígido y estable. El chasis de metal le da un aire premium con una estética moderna. Nuestra unidad de prueba no dispone de lector de huellas dactilares, pero sí es posible la opción de comprarlo con esta prestación.

La pantalla no destaca en resolución, se queda en un panel FHD IPS (1,920 x 1,080) y 300 nits. Y esto no quita para que cumpla su función con solvencia. Tiene un acabado brillante (muy atractivo para las huellas dactilares), lo que provoca reflejos, especialmente en exteriores, como sucede con muchas otras pantallas de laptops. Los paneles mate son una opción más habitual en los portátiles orientados a usuarios profesionales. En el bisel de arriba, se encuentra la diminuta webcam, que no ofrece una imagen nítida, aunque es aceptable para videoconferencias. Para asegurarte la privacidad, tendrás que taparla tú mismo, no viene con una tapa que la oculte.

Si eres un incondicional de los teclados retroiluminados, este equipo no es para ti, ya que no viene con este extra de iluminación. Las teclas se pulsan con facilidad, no resultan duras como en otros portátiles. En el Yoga Slim 7 los dos altavoces  se acomodan a los lados del teclado. Tienen 2 W de potencia y tecnología Dolby Atmos para un sonido envolvente. Al estar ahí integrados, el audio llega mucho mejor que si están debajo del teclado, claro. La música se escucha con una calidad decente y la suficiente potencia para disfrutar de tus canciones favoritas en la estancia en la que se encuentre el equipo.

En conexiones, este portátil está muy bien dotado: en el lado derecho, junto al botón de encendido, dispone de dos USB-A y un lector de tarjetas SD. En el izquierdo, dos USB-C, un conector para auriculares o micrófono y un HDMI. No se puede pedir más con el delgado grosor.

Una autonomía increíble

La exitosa serie AMD Ryzen 4000 le ha declarado la guerra a Intel y quiere reconquistar el mercado de los portátiles. Y va por el buen camino para conseguirlo. Yoga Slim 7 trae el modelo AMD Ryzen 7 4700U 2.0GHz, que no es el más avanzado pero la potencia y el rendimiento están asegurados: con gráficos AMD Radeon integrados y 16 GB de RAM, nuestra unidad de prueba navega veloz con varias aplicaciones abiertas (Word, Netflix y Spotify) y muchas pestañas de Chrome ejecutándose en segundo plano con páginas web y cuentas de correo electrónico. En espacio de almacenamiento también está muy bien equipado, con un 1 TB de memoria SSD. Esto es mucho espacio para videos, fotos y demás archivos.

Esa eficiencia también se traduce en una autonomía bestial. En nuestras pruebas, Lenovo Yoga Slim 7 ha brillado como ningún otro que hayamos probado hasta ahora. Lo hemos puesto a reproducir video de YouTube –con el brillo a nivel medio y el audio bajo– y después de 16 horas todavía le quedaba un 7 por ciento, porcentaje en teoría equivale a una hora y veinte minutos, según indicaba en el icono de la batería. Lo malo es que con el brillo a la mitad, la luminosidad de la pantalla se queda corta, es muy probable que lo debas tener siempre al máximo para verlo todo bien, así que puedes esperar algo menos de autonomía.

Marta Villalba/Digital Trends

Cuando se le agota la batería, tarda poco en cargarse. Obtienes el 50 por ciento de la autonomía en unos 40 minutos. El 75 por ciento en una hora y el 100 por cien en dos horas, según nuestras pruebas. El cargador, de 65 W, ocupa y pesa poco en una maleta o mochila.

Para los quieran acceder a las ventajas a la última versión de las redes inalámbricas, Wifi 6, este equipo está preparado para soportar este estándar.

Conclusión

Lenovo Yoga Slim 7, por sus dimensiones y el pequeño adaptador para cargarlo, es perfecto para quienes busquen un portátil cómodo de transportar y guardar en una bolsa o mochila. Y también para quienes vayan a utilizarlo en superficies pequeñas, como un pupitre o incluso encima de las piernas. A la vez que muy manejable, es un equipo con una estética cuidada y discreta. El aluminio le da un aspecto premium y elegante.

La pantalla es buena aunque no trae la mejor resolución. Con este procesador de AMD y 16 GB de RAM puedes esperar que responda con fluidez y rapidez ante tareas de trabajo con programas habituales, tipo Microsoft Office e incluso otros más exigentes. Y, por supuesto, a las preferencias de ocio más populares, como ver videos y escuchar música. Da la talla en juegos, pero no está orientado al gaming. Y para todo esto, ofrece una larguísima autonomía, como hemos comprobado en nuestras pruebas.

Hemos preguntado el precio de la unidad de prueba utilizada en nuestro análisis, pero Lenovo no nos lo ha especificado, así que no podemos decirte cuánto vale exactamente. Con la configuración básica se vende por 999 euros (AMD Ryzen 5 4500U, 8 GB de RAM y memoria de 256 GB). ¿A qué rivales se enfrenta el Yoga Slim 7? Con un procesador AMD Ryzen 4000, a unos cuantos ya (y los que vengan). En este artículo reunimos algunos de ellos.

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