Científicos ingleses crean un internet imposible de hackear

Un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol, Inglaterra, desarrollaron el prototipo de una red cuántica de internet “completamente segura e imposible de hackear”, informó el Daily Mail.

Si finalmente se implementa, el sistema podría hacer que el contenido de los mensajes en línea esté completamente a salvo de la interceptación y, al mismo tiempo, ahorrar varios miles de millones en ciberseguridad.

Durante el estudio, los investigadores utilizaron un principio físico conocido como entrelazamiento cuántico, en el que dos objetos que se encuentran físicamente separados —incluso por millones de kilómetros— se pueden comunicar e imitarse entre sí.

El sistema de la Universidad de Bristol divide las partículas de luz, llevando información a varios usuarios de Internet desde una única fuente central.

Pixabay

“En lugar de replicar todo el sistema de comunicación, nuestra metodología de multiplexación divide las partículas de luz emitidas por un solo sistema, de modo que múltiples usuarios puedan recibirlas de manera eficiente”, destaca Siddarth Joshi, del laboratorio de Ingeniería Cuántica.

Este proceso presenta oportunidades mucho mayores para las computadoras cuánticas, los sensores y el procesamiento de información, aseguran sus creadores.

En lugar de hacer una conexión física, como una fibra de vidrio entre todos y cada uno de los usuarios, los investigadores crearon un sistema en el que cada usuario tiene solo una fibra de vidrio conectada a una fuente de entrelazamiento cuántico.

“Hasta ahora, los esfuerzos para ampliar la red han implicado una gran infraestructura y un sistema que requiere la creación de otro transmisor y receptor para cada usuario adicional”, señala Joshi.

“Nuestra solución representa un gran avance y hace que el internet cuántico sea una propuesta mucho más realista. La nuestra es escalable, relativamente barata y, lo más importante de todo, inexpugnable”, concluye.

Los investigadores han demostrado la tecnología, que emplea los efectos del entrelazamiento cuántico, en fibras ópticas en diferentes lugares de la ciudad de Bristol, ubicada en el suroeste de Inglaterra.

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