Skip to main content
  1. Home
  2. Espacio
  3. News

Mira la increíble explosión de la supernova de Kepler

Add as a preferred source on Google

En 1604, los astrónomos vieron la explosión de una estrella que la destruyó, conocida como la supernova de Kepler, el nombre del famoso astrónomo alemán Johannes Kepler. Más de cuatrocientos años después, los escombros de esa explosión aún son visibles. La NASA, desde el Observatorio de rayos X Chandra, ha captado este remanente de la estrella detonada que se encuentra a unos 20,000 años luz de distancia de la Tierra en nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Las imágenes de los restos en expansión de la supernova de Kepler fueron tomadas durante casi 15 años, y con ellas han comprobado que el movimiento de los escombros no se ha ralentizado, todavía se mueven a unos 37 millones de millas por hora, que es la velocidad más alta registrada durante la observación de la NASA. La velocidad media de los nudos es de unos 16 millones de kilómetros por hora.

Recommended Videos

En el video, los colores rojo, verde y azul revelan los rayos X de baja, media y alta energía, respectivamente, y se muestran los detalles de los nudos que se mueven más rápido. Cuando explotó, alcanzó velocidades por encima de los 20 millones de millas por hora, lo que supone unas 25,000 veces más rápido que la velocidad del sonido en la Tierra.

Chandra Watches Kepler's Supernova Remnant Over Time

“Ahora sabemos que el remanente de la supernova de Kepler es la secuela de la llamada supernova de Tipo Ia, en la que una pequeña y densa estrella, conocida como enana blanca, excede el límite de masa crítica después de interactuar con una estrella compañera y sufre una explosión termonuclear que destroza a la enana blanca y lanza sus restos hacia afuera”, explica la NASA.

La supernova de Kepler es la última de su tipo vista dentro del disco de la Vía Láctea, “con la posible excepción de la supernova Cassiopeia A, para la cual se reportaron avistamientos ambiguos alrededor del año 1680”, detalla la NASA.

Marta Villalba
Marta Villalba, periodista madrileña, se inició en el periodismo tecnológico cuando todavía no existía Google y los…
Sam Altman está invirtiendo en cohetes: ¿pensados para OpenAI?
Sam Altman

El CEO de OpenAI, Sam Altman, ha proporcionado financiamiento a Longshot Space, una startup que desarrolla tecnología radicalmente diferente para colocar satélites en órbita. La empresa propone utilizar un megacañón estacionario para disparar cargas útiles directamente al espacio a velocidades hipersónicas, eliminando la dependencia de cohetes reutilizables convencionales como los que dominan SpaceX.​

El concepto de Longshot ya ha progresado más allá de teoría especulativa hacia prototipos funcionales tangibles. La empresa ha construido un cañón prototipo de 18 metros que ha realizado exitosamente más de 100 pruebas, alcanzando velocidades de Mach 4.2, equivalentes a aproximadamente 5.186 kilómetros por hora. El sistema funciona mediante una etapa de impulso inicial seguida de tres propulsores distribuidos a lo largo del tubo que mantienen aceleración sin dañar la carga útil.​

Read more
No querrás perderte la lluvia de meteoros de las Gemínidas
Nature, Night, Outdoors

Las Gemínidas son consideradas una de las lluvias de meteoros anuales más productivas, con hasta 160 "estrellas fugaces" visibles por hora en las condiciones adecuadas.

Este año, la lluvia de meteoros de los Geminidos alcanzará su punto máximo la noche del sábado 13 de diciembre al domingo 14 de diciembre ET, así que ahora es un gran momento para empezar a hacer planes.

Read more
3I/ATLAS alcanzará su máxima aproximación a la Tierra el 19 de diciembre
3I/ATLAS

A una semana de su máxima aproximación a la Tierra, el cometa interestelar 3I/ATLAS se está convirtiendo en el espectáculo astronómico más significativo de diciembre de 2025, aunque no precisamente de la manera que los observadores casuales podrían esperar. ​

La fecha crítica a marcar en el calendario es el 19 de diciembre de 2025, cuando 3I/ATLAS realizará su máxima aproximación a la Tierra a una distancia de 270 millones de kilómetros. A esta distancia, el cometa presenta cero riesgo de impacto planetario, pero sí presenta una oportunidad científica extraordinaria: estamos siendo testigos de un objeto que viajó a través del espacio interestelar durante probablemente miles de millones de años, fue capturado temporalmente por la gravedad del Sistema Solar, y ahora se dirige hacia el espacio exterior nuevamente.​

Read more