IRC: el chat olvidado más popular de los noventa

Hoy día existen muchos sistemas y aplicaciones de chat, como WhatsApp, Messenger o Teams. Todos tienen en general excelentes plataformas e interfaces, pero también un gran problema: se cae el servidor y todos, o casi todos los usuarios, quedan desconectados hasta nuevo aviso.

Ese no era exactamente el caso del Internet Relay Chat, también conocido popularmente como IRC. Creado por un estudiante finlandés llamado Jarkko Oikarinen, IRC fue un protocolo de comunicación basado en texto que comenzó como una plataforma de chat en un servidor universitario y casi como un experimento fruto del tiempo libre.

La idea de Oikarinen era crear algo similar a los foros del tipo BBS, pero que permitiera discusiones en tiempo real. El primer servidor de IRC operaba sobre una máquina local controlada por su creador y el código era propiedad de la Universidad de Oulu en Finlandia. Luego de algunas gestiones, ese código fue liberado y permitió que amigos del creador de IRC pudieran montar sus propios servidores en distintas ubicaciones.

Desde ese momento, la clave del éxito de IRC para los años posteriores empezaba a cimentarse: una plataforma descentralizada que no dependiera de un único servidor para funcionar. Un año después de su creación, existían alrededor de 40 servidores de IRC en todo el mundo y todos estaban conectados entre sí, por lo que cuando un usuario se conectaba a un servidor de IRC, por regla general podía ver y acceder a lo que ocurría en el resto.

IRC fue parte importante de las comunicaciones de los años noventa, cuando internet daba sus primeros pasos en cuanto a masificación. En aquella década, ya no eran 40 servidores conectados entre sí —con los problemas que aquello acarreaba mientras aumentaba el número de usuarios—, sino que existían verdaderas redes de servidores, muchas con alcance regional o incluso global.

Asimismo, comenzaron a aparecer clientes de IRC para Windows, el sistema operativo más utilizado en la época. El más popular de todos fue mIRC, creado en 1995 por Khaled Mardam-Bey. El cliente de mIRC agregó funciones nuevas y simplificó el uso de las que ya existían, como por ejemplo, la posibilidad de enviar archivos entre usuarios o crear automatizaciones de comandos.

Gran parte de la popularidad de IRC en la segunda mitad de los noventa tuvo mucho que ver con las ventajas que el programa entregaba respecto a otros sistemas de mensajería. Para empezar, IRC era un sistema abierto, a diferencia de ICQ o el MSN Messenger que dependían de una empresa específica. También IRC era mucho más versátil, no solo gracias a su sistema de canales que se podían crear a destajo, sino también porque permitía la creación de verdaderos bots para compartir archivos y distribuir contenido en general.

IRC, a lo largo de todo su sistema de redes y servidores, siempre puso el control y la moderación en manos de los propios usuarios. Los creadores de los canales implementaban sus propias reglas, lo que al mismo tiempo hacía que en general IRC fuera un lugar caótico. Y por otra parte, la manera en que el cliente mIRC fue diseñado permitió que otros desarrolladores crearan programas tipo skins que funcionaban sobre mIRC pero con diferentes interfaces y funcionalidades más amigables con el usuario común. ¿Uno de los más populares? IRcap.

Pantalla de bienvenida de EFNET en 2021.

Pero como todo cambia y lo que está de moda en un momento ya no lo está al siguiente, IRC como protocolo sigue absolutamente vigente, pero el mundo se comunica por otros medios. En 2021, y pese a que existe una gran cantidad de servidores de IRC en todo el mundo, la mayoría de los usuarios prefiere otras plataformas de comunicación. Sí, es posible descargar mIRC en Windows 10 y conectarse a un servidor cualquiera, pero el nivel de actividad está lejos del de hace dos décadas.

Por cierto, en IRC los canales se listaban con hashtags y los usuarios con cierto poder dentro de un canal tenían arroba, tal como en las redes sociales modernas.

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