OpenAI está acelerando el desarrollo de su primer smartphone propio, y según un nuevo reporte del filtrador Ming-Chi Kuo, el lanzamiento del dispositivo podría adelantarse a 2027, un año antes de lo que estimaban reportes previos que apuntaban a 2028. La compañía detrás de ChatGPT estaría apostando por convertirse en fabricante de hardware para dejar de depender de los dispositivos de terceros como único canal de acceso a sus herramientas de inteligencia artificial.
El proyecto cuenta con un nombre de peso en el diseño industrial: Jony Ive, el legendario diseñador que estuvo detrás de algunos de los productos más icónicos de Apple, incluyendo el iPhone original, estaría involucrado en el desarrollo estético del dispositivo. Su participación eleva considerablemente las expectativas sobre el acabado y la experiencia de uso del equipo.
OpenAI parece estar acelerando su primer teléfono agente de IA, con producción en masa prevista tan pronto como 1H27. Entre los posibles impulsores se encuentran apoyar una narrativa de OPV a fin de año e intensificar la competencia en los teléfonos de agentes de IA. Actualmente, MediaTek parece estar mejor posicionada para convertirse en el único proveedor de procesadores, con el dispositivo programado para usar una versión personalizada del Dimensity 9600, construida sobre el nodo N2P de TSMC en 2H26. El ISP es la especificación principal, con una canalización HDR mejorada que mejora la detección visual real. Otras especificaciones clave incluyen una arquitectura dual-NPU para cálculo heterogéneo de IA, LPDDR6 + UFS 5.0 para reducir cuellos de botella en la memoria, y pKVM + hashing en línea para seguridad. Si el desarrollo se mantiene en marcha, los envíos combinados de 2027–2028 podrían alcanzar alrededor de 30 millones de unidades.
En cuanto a los componentes, se menciona que OpenAI estaría trabajando con proveedores como MediaTek, Qualcomm y Luxshare, lo que sugiere que el teléfono apuntaría a un posicionamiento competitivo frente a los grandes de la industria. Las especificaciones técnicas definitivas y la selección de proveedores quedarían cerradas entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027.
El movimiento de OpenAI hacia el hardware no es aislado. Otras empresas de inteligencia artificial también han explorado la creación de dispositivos propios, con el objetivo de ofrecer experiencias de IA más integradas y fluidas que las que permiten los teléfonos convencionales. Humane y su Ai Pin, o el Rabbit R1, fueron intentos recientes en esa dirección, aunque con resultados mixtos.
La gran pregunta es si OpenAI logrará diferenciarse lo suficiente con un dispositivo que justifique que los usuarios abandonen ecosistemas ya consolidados como iOS o Android. Si la integración nativa con ChatGPT y otros modelos de la empresa resulta tan fluida como se espera, el teléfono podría convertirse en uno de los lanzamientos más relevantes del sector tecnológico en los próximos años.