Skip to main content
  1. Home
  2. Computación
  3. Tendencias
  4. Features

ChatGPT se llena de duendes y gremlins…y la historia es muy extraña

Los duendes que nadie invitó: cómo OpenAI tuvo que prohibirle a su propia IA hablar de criaturas fantásticas

Add as a preferred source on Google
Gremlin
DTES

Hay momentos en el desarrollo de la inteligencia artificial que no aparecen en los comunicados de prensa ni en las demostraciones técnicas pulidas. Son los momentos incómodos, extraños y —en este caso— genuinamente divertidos, en los que un sistema de miles de millones de parámetros decide, sin que nadie se lo pida, que los duendes o los gremlins son un tema relevante para una conversación sobre código de programación.

Eso fue exactamente lo que ocurrió con GPT-5.5, el modelo más reciente de OpenAI, lanzado el 23 de abril de 2026. Y la historia de cómo se descubrió, y de cómo la empresa intentó solucionarlo, dice mucho más sobre el estado real de la inteligencia artificial que cualquier presentación corporativa.

El escenario: un agente que controla tu computadora

Para entender qué pasó, hay que retroceder un poco. GPT-5.5 no es solo un chatbot mejorado: es un modelo diseñado específicamente para operar en entornos agénticos, es decir, escenarios en los que la IA no solo responde preguntas, sino que ejecuta secuencias largas de acciones de forma autónoma.

Recommended Videos

El banco de pruebas más revelador fue OpenClaw, una herramienta que OpenAI adquirió en febrero de 2026 y que permite a los modelos de inteligencia artificial controlar una computadora de forma literal: mover el cursor, hacer clics, escribir texto y navegar por aplicaciones. Con GPT-5.5 integrado en OpenClaw, los desarrolladores comenzaron a notar algo desconcertante durante las pruebas internas: el modelo mencionaba duendes, gremlins y criaturas similares sin ningún contexto que lo justificara.

No era un error de una sola conversación. Era un patrón. El modelo tendía a describir los errores y fallos técnicos con metáforas de criaturas fantásticas: hablaba de «gremlins en el sistema», de «el ancho de banda goblin (duende)», e incluso ofrecía —sin que nadie se lo solicitara— «una versión goblin todavía más corta» de su respuesta. En algunos casos, cuando se le activaban ciertos modos de personalidad, adoptaba directamente una especie de «persona goblin» que teñía toda la interacción con referencias a estas criaturas.

Un artefacto del entrenamiento, no una broma

¿De dónde venían los duendes? La respuesta, según los análisis de desarrolladores que investigaron el fenómeno, tiene que ver con algo más profundo y técnico que un simple error de programación.

Durante el proceso de entrenamiento y fine-tuning de GPT-5.5, el modelo desarrolló una asociación anómala entre ciertos contextos técnicos —principalmente errores, fallos y comportamientos inesperados en el código— y el vocabulario de las criaturas fantásticas. Esto no es raro en el sentido de que los modelos de lenguaje aprenden patrones estadísticos del texto humano, y en la cultura tecnológica anglosajona existe una tradición muy arraigada de llamar gremlins a los errores inexplicables. Pero en GPT-5.5, esa asociación se volvió demasiado profunda: los tokens correspondientes a esas palabras generaron vínculos semánticos tan fuertes que el modelo simplemente no podía evitarlos.

Lo más revelador es que GPT-5.4 ya mostraba un comportamiento similar según reportes de desarrolladores, lo que sugiere que el problema no es exclusivo de esta versión, sino un artefacto que se arrastró entre generaciones del modelo. La plataforma Arena.ai documentó incluso un aumento estadísticamente notable en el uso de palabras como «goblin», «gremlin» y «troll» en las salidas del modelo, especialmente cuando no se activaba el modo de razonamiento extendido.

Según el medio especializado Towards AI, la presencia de un bloqueo tan específico en el system prompt prueba que el problema era lo suficientemente invasivo como para no poder ignorarlo: los prompts de sistema son extremadamente concisos por diseño, y añadir una restricción de este tipo tiene un costo —aunque pequeño— en tokens. No se hace a menos que sea necesario.

La solución: cuatro veces la misma prohibición

OpenAI optó por una salida pragmática. Reentrenar el modelo desde cero para eliminar este comportamiento habría costado tiempo y dinero considerables. En cambio, el equipo de ingeniería decidió insertar la restricción directamente en el system prompt de las interfaces afectadas, particularmente en Codex CLI, el entorno de programación basado en GPT-5.5.

La instrucción fue descubierta cuando el system prompt interno de Codex CLI fue filtrado en GitHub. El texto, repetido cuatro veces dentro del mismo documento, ordena al modelo con una precisión casi cómica: «Nunca hables de duendes, gremlins, mapaches, trolls, ogros, palomas u otros animales o criaturas a menos que sea absolutamente e inequívocamente relevante para la consulta del usuario.»

La repetición no es un error: es intencional. Los modelos de lenguaje responden mejor a las instrucciones cuando estas se enfatizan con suficiente peso en el contexto. La solución funciona para los usuarios del producto final, aunque, como señalaron varios analistas, el modelo subyacente conserva internamente esa tendencia. Es, en esencia, una banda de contención, no una cura.

Cuando el meme supera a la tecnología

El descubrimiento no tardó en volverse viral. La revista Wired fue una de las primeras publicaciones especializadas en cubrir el caso, y el propio CEO de OpenAI, Sam Altman, participó en los memes que circularon en X. Imágenes generadas por IA de duendes trabajando en centros de datos, plugins con personalidades goblin y toda clase de contenido humorístico inundaron las redes sociales en cuestión de horas.

Pero más allá del humor, la comunidad técnica señaló algo importante: el incidente expone una tensión real en el desarrollo de sistemas agénticos avanzados. Cuanto mayor es la autonomía de un modelo —cuanto más actúa de forma independiente, tomando decisiones y ejecutando acciones en el mundo real—, más difícil resulta anticipar y controlar cada uno de sus comportamientos emergentes. Los duendes, en este caso, son una metáfora perfecta: nadie los invitó, y sin embargo aparecieron.

Otro aspecto que generó debate fue el timing del lanzamiento. OpenAI sacó GPT-5.5 al mercado apenas unas semanas después de detectar este comportamiento, lo que para muchos observadores evidencia una filosofía clara dentro de la compañía: priorizar la velocidad de despliegue sobre las soluciones de fondo. Contener el problema con instrucciones de sistema es más rápido que corregirlo en el entrenamiento, y en el competitivo mercado de la IA en 2026, la velocidad importa.

La anécdota de los duendes de OpenAI, pues, no es solo una curiosidad viral. Es una ventana hacia los métodos —a veces improvisados, a veces brillantemente pragmáticos— con los que las empresas más avanzadas del mundo gestionan los comportamientos imprevistos de sus propios sistemas. Y es también un recordatorio de que, por más sofisticada que sea una IA, controlar cada matiz de lo que dice sigue siendo, en muchos sentidos, un arte tan inexacto como el de domar a un gremlin.

Diego Bastarrica
Diego Bastarrica es Senior Editor y Head of Content en Digital Trends en Español, donde lidera la estrategia editorial, SEO…
El error que cometes al armar tu PC: mover la tarjeta gráfica de lugar puede enfriarla hasta 17 °C
Enfriar PC

Durante décadas, los armadores de PC han asumido que la GPU debe ir en la ranura PCIe de la placa base, horizontal y cerca del procesador. Pero un experimento del canal de YouTube TrashBench sugiere que esa disposición, tan repetida que parece obvia, podría estar desperdiciando una parte importante del potencial de refrigeración del equipo.

El truco es tan simple como contraintuitivo: instalar la tarjeta gráfica verticalmente junto a los ventiladores laterales de entrada de la caja, justo detrás del flujo de aire fresco. En las pruebas, una Asus ROG Strix RTX 3080 redujo su temperatura de núcleo en 16,7 °C, su hotspot en 19,3 °C y su memoria VRAM en 14 °C respecto a la configuración tradicional.

Read more
Un desarrollador crea réplicas gratuitas de Word, Excel y PowerPoint con IA
Wordcraft

El ingeniero Brandon Thomas, conocido por desarrollar alternativas de código abierto a las aplicaciones de Adobe mediante inteligencia artificial, presentó ahora tres réplicas gratuitas de los programas más populares de Microsoft Office: Word, Excel y PowerPoint. Los proyectos se llaman WordCraft, GridCraft y DeckCraft y están disponibles en GitHub bajo licencias MIT o Apache 2.0.

Las aplicaciones fueron escritas en Rust con la asistencia de Claude Opus 5.5, el modelo de Anthropic. Según Thomas, se trata de reimplementaciones independientes, no de productos oficiales de Microsoft, y su código puede ser revisado y mejorado por cualquier persona.

Read more
¿Tu televisor podría albergar una IA que se copia sola? La advertencia de Anthropic que reabre el debate sobre los “gusanos de IA”
Televisor con gusano IA

La idea suena a ciencia ficción: una inteligencia artificial que, sin depender de un centro de datos, se infiltra en televisores inteligentes, cámaras de seguridad u hornos conectados y comienza a copiarse de un aparato a otro. Pero un nuevo informe del equipo de seguridad ofensiva de Anthropic sostiene que esa posibilidad ya no es puramente teórica: según la compañía, los modelos pequeños podrían estar a meses de contar con las capacidades necesarias para autoreplicarse en dispositivos domésticos poco protegidos.

El estudio, publicado el 12 de octubre de 2026 por el Frontier Red Team de Anthropic, examina la llamada autoreplicación y adaptación autónoma (ARA, por sus siglas en inglés): la capacidad de un modelo para desplegarse, propagarse y seguir operando sin intervención humana. La conclusión central es cautelosa, pero inquietante: todavía no existe un “replicador rebelde” plenamente funcional, aunque los agentes de IA ya muestran “signos de vida” en varias etapas del proceso.

Read more