En Rolls-Royce creen que la autonomía podría beneficiar (y mucho) al diseño

No hay muchos compradores que puedan permitirse el lujo de un automóvil totalmente personalizado. No hay muchos… pero los hay. Rolls-Royce ilustró perfectamente esa tendencia el año pasado al presentar Sweptail (en la imagen), un modelo único diseñado con las especificaciones exactas de un cliente anónimo. Costó $13 millones. Uno pensaría que un automóvil como éste rara vez aparece, pero la compañía confirmó que está trabajando en un segundo proyecto “hecho a medida”.

El jefe de diseño de Rolls-Royce, Giles Taylor, dijo a la revista británica Autocar que el modelo (aún sin nombre) se revelará en el “futuro cercano”. Mientras que el Sweptail es un automóvil “uno para uno”, Taylor insinuó que el próximo proyecto no será tan exclusivo. Eso sí, la marca limitará la producción a un solo dígito. Es decir, cada carro será único e irrepetible, y no se harán más de 9.

Los automóviles hechos a medida representan una parte cada vez más importante de los negocios de Rolls-Royce. Autocar descubrió que más de 100 diseñadores, ingenieros y agentes de enlace trabajan en este departamento de la marca. En cierta medida, es un retorno interesante e inesperado a las raíces de la compañía. A principios del siglo XX, la gran mayoría de los automóviles fueron equipados de forma exclusiva con un cuerpo único fabricado en Europa y en el extranjero. Prácticamente, cada parte de los carros eran hechos a mano, una técnica que Rolls-Royce está considerando traer de vuelta.

“Es el futuro del lujo. La gente no quiere algo que otros puedan tener. Quieren algo único, y hemos invertido bastante en esto. Bespoke es muy importante: sin él, no venderíamos tantos automóviles”, explicó el jefe de la empresa, Torsten Müller-Ötvös. Pero mientras la compañía está renovando los lazos con las técnicas artesanales del siglo pasado, también está mirando hacia el futuro. Los paneles del cuerpo impresos en 3D podrían dar a los clientes un alcance aún más amplio de personalización, según el ejecutivo.

La tecnología autónoma promete abrir más posibilidades para el departamento de “manufactura a medida”. Un automóvil autónomo no falla, al menos no en teoría, por lo que podría no tener que cumplir con las normas de seguridad para peatones. Müller-Ötvös cree que la autonomía podría traer consigo diseños más creativos. “Podríamos recuperar la era antigua”, agregó.

Taylor no reveló cuándo veremos el próximo proyecto de Rolls-Royce. Conocimos por primera vez en el Sweptail durante Villa d’Este Concours d’Elegance del año pasado, un prestigioso evento anual celebrado a orillas del Lago Como, cerca de la frontera entre Italia y Suiza. La edición de este año comienza a fines de mayo, y no es demasiado descabellado suponer que será cuando el automóvil haga su exclusiva presentación en sociedad.

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