El nuevo Vantage de Aston es todo lo que el 911 Turbo no es

Aston Martin tiene una reputación de rendimiento y elegancia, y se las ha ganado con toda justicia. Ha creado algunos de los grandes vehículos de lujo (GT) más codiciados, incluso logrando eclipsar al propio James Bond con el icónico DB 5 en Goldfinger. Pero al igual que el casting de Daniel Craig como agente 007, Aston Martin está ahora mezclando su fórmula ya conocida con el nuevo Aston Martin Vantage 2019,.

El nuevo Vantage no es un GT como su modelo hermano, el DB11, y por ello no está obligado al mismo nivel de restricciones. Es un automóvil deportivo para exprimirlo, y si bien conserva el estándar de elegancia de Aston, se le permite un equipamiento adicional con componentes aerodinámicos que funcionan.

Como un automóvil de nivel de entrada para la marca de lujo, el Vantage tiene un costo de $149,995 dólares, lo que lo coloca e el rango de los autos deportivos de dos plazas como el Audi R8 V10, McLaren 570S y, más directamente, con el Porsche 911 Turbo. Hay sólo una configuración disponible de Vantage, pero el automóvil se puede adaptar a través de paquetes opcionales para aquellos que buscan un poco más de comodidad, deporte o tecnología. Estos extras determinarán si tu Vantage funciona de manera básica, con reflejos exteriores de colores agresivos, o cargado con comodidades tales como asientos con calefacción de 16 vías, sensores de estacionamiento y un panel táctil central. Tú eliges.

El interior del Aston Martin Vantage es simplista, pero no espartano. Todo lo que hay en la cabina de dos plazas tiene un propósito. Cada detalle está cuidadosamente implementado y enfocado en el rendimiento: el Alcántara domina las superficies interiores porque evita que los ocupantes se resbalen como lo harían con el cuero. Unas pequeñas almohadillas están montadas a cada lado de la columna central para evitar que las rodillas del conductor y del pasajero se golpeen mientras se agarran las curvas. Los botones para cambiar los modos de conducción y la rigidez de la suspensión se encuentran en el volante, y apenas se requiere echar un vistazo para activarlas.

La consola central domina el interior, y hay que decir que se ve bastante “apretada”, como la del actual Chevrolet Camaro. A diferencia del Chevy, sin embargo, no hay una palanca de selección de disco, sino botones. Estos se ubican entre los controles de HVAC y la interfaz de la rueda de clic para la pantalla LCD de 8.0 pulgadas montada en el tablero. Los sistemas de entretenimiento de audio y navegación se encuentran aquí, como era de esperar, y es también donde los conductores pueden emparejar sus teléfonos para la transmisión de audio o llamadas de manos libres.

Aston ha dejado caer su parrilla tradicional para ahorrar peso, y en su lugar hay ahora una enorme boca negra mate que envía aire al motor y a los frenos mientras el divisor frontal aplica la carga aerodinámica. El aire continúa fluyendo por la parte inferior aplanada, canalizado por los respiraderos y expulsado por un enorme difusor trasero. Todo esto funciona a la perfección para mantener el carro pegado al asfalto y aumentar su estabilidad durante las maniobras de alta velocidad.

Bajo el cofre hay un motor Mercedes-AMG V8 de 4.0 litros biturbo con que bombea 503 caballos de fuerza y 505 libras-pie de torque. Toda esta potencia se canaliza a través de una transmisión automática de ocho velocidades suministrada por ZF, la misma caja de cambios que se puede encontrar en el Aston Martin DB1, el Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio y el BMW Serie 5. Se trata de carros diseñados para el castigo, y cada fabricante elige ZF por su durabilidad comprobada en aplicaciones de rendimiento. Aston Martin afirma que toda esta potencia puede enviar al Vantage de 0 a 60 mph en 3.6 segundos.

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El diferencial trasero electrónico en el Vantage es primero que vemos en un Aston, y está vinculado al sistema electrónico de control de estabilidad del automóvil. El mecanismo reacciona en milisegundos para mejorar la estabilidad cuando se toman curvas a altas velocidades.

Aston Martin ha dejado en claro que el Porsche 911 Turbo establece el punto de referencia para el Vantage, y es apto para esta tarea. En línea recta, el 911 Turbo con tracción total dejará el Vantage atrás, pero seguramente preferirás a este último para dar una vuelta a una pista o salir por la noche. El placer de conducir es más que números y estadísticas, y esto es algo que Aston Martin ha entendido a la perfección. El Vantage es sexy, escandaloso y único. Exactamente, todo lo que el 911 no es.