Mazda tiene una nueva SUV compacta y su nombre es CX-30

Una SUV compacta que se ubicará justo entre sus modelos CX-3 y la CX-5 presentó Mazda en el Salón del Automóvil de Ginebra. El estreno mundial correspondió al CX-30, un vehículo que mantiene todas las claves del diseño del fabricante japonés y suma el revolucionario motor Skyactiv-X.

Con una carrocería tipo “station wagon” y capacidad para cinco pasajeros, la compañía otorgó al ejemplar el mote de “modelo central” y anunció que su venta comenzará el próximo verano europeo. Está por verse cuándo llegará y cómo podría funcionar en el mercado estadounidense, donde la CX-5 es una de las 30 variedades más vendidas.

El diseño del nuevo CX-30 se basa en la filosofía Kodo, que rescata la estética japonesa, y el concepto Sleek and Bold (“elegante y audaz”). Por ende, tanto sus formas exteriores como interiores son sobrias y hasta conservadoras, aunque siempre con el obejtivo de generar una sensación de movimiento.

Ese equilibrio está reflejado en la simetría y la amplitud de la cabina, donde resalta una pantalla central de 8.8 pulgadas que rompe la línea de la consola. Desde ella, se despliega el sistema de infoentretenimiento MZD Connect, compatible con Apple CarPlay y Android Auto.

El CX-30 equipa de serie un sistema de sonido con ocho bocinas. Por un adicional, se puede optar a un paquete Bose de 12 altavoces, que incluye una bocina central de ocho cm, un par de altavoces satélite posteriores y un subwoofer.

Otros aspectos que se revisaron en comparación a modelos preexistentes fueron la posición del asiento del conductor, que es proporcionalmente más alta, y tanto el grosor como la forma de los pilares A y C.

Dotado de un panel doble en el piso que mejoró la insonorización, el habitáculo de la nueva SUV ofrece un generoso portamaletas de 15.2 pies cúbicos (430 litros). Todas sus dimensiones estarán por debajo de las que presenta la CX-5 y sobre las que muestra la CX-3, con la que –no obstante- comparte el ancho del techo.

Entre sus opciones de motorización, se encuentran el Skyactiv-G de 2.0 litros, provisto de un sistema de desactivación de cilindros que apaga los cilindros 1 y 4 en situaciones de carga liviana, como cuando se enciende el control de velocidad crucero.

La segunda alternativa es un propulsor diésel Skyactiv-D de 1.8 litros, que –de acuerdo a la marca- “proporciona un rendimiento suave pero sólido combinado con un buen equilibrio de economía de combustible, silencio y bajas emisiones”.

La tercera y mayor innovación es la planta motriz Skyactiv-X, un gasolinero cuya combustión se realiza por compresión. Como resultado, presenta la respuesta inicial superior, el potente par de los diésel, una respuesta lineal incluso ante demandas repentinas y aceleración a altas revoluciones, agregó Mazda.

Ligados a transmisiones manuales y automáticas de seis relaciones, al menos en las versiones previstas para el mercado europeo, los motores Skyactiv-G 2.0 y Skyactiv-X están equipados con el sistema M Hybrid de Mazda, que apoyan el ahorro de combustible. De momento, el fabricante no ha liberado los valores de desempeño de sus motores.

Como novedades en seguridad, el CX-30 incluye un sistema de monitoreo del conductor, que observa su condición a través de una cámara y un LED infrarrojo. Los dispositivos son capaces de monitorear qué tan abiertos están los ojos, la cantidad de veces que parpadeas y el ángulo de la boca y la cara, todo en función de determinar el nivel de somnolencia o fatiga.

La funcionalidad también supervisa la línea de visión y los movimientos oculares del conductor, para así saber cuándo el conductor está distraído. Si el sistema considera que la situación es peligrosa, hace sonar una alerta y reconfigura el sistema Smart Brake Support (SBS) para acortar el tiempo de activación de advertencia de freno.

Otra novedad es la alerta de tráfico frontal, que detecta con radares laterales otros vehículos que se aproximan desde puntos ciegos y alerta al conductor de su presencia. Por su parte, el sistema de soporte de tráfico y crucero disminuye la fatiga del conductor al tomar el control del acelerador, el freno y la dirección en atascos.

En cuanto a seguridad pasiva, CX-30 introduce de serie un airbag de rodilla para el conductor, que reduce los efectos de una colisión en las piernas y el pecho.

En tanto, el capó adopta una nueva estructura interna que absorbe la energía para recibir el impacto de la cabeza de un peatón en el momento inicial de contacto y luego, gradualmente, amortigua la fuerza para absorber de manera más estable la energía del impacto. Lo mismo ocurre con el parachoques delantero, que fue diseñado para soportar el muslo y las espinillas de un peatón.

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