¿Qué hace un youtuber vietnamita con 1,4 millones de suscriptores cuando quiere un nuevo reto? Construirse un platillo volante acuático desde cero, con materiales que cualquiera podría encontrar en su patio o en un vertedero cercano. Eso es exactamente lo que hizo Mr. Ho, nombre con el que se conoce a Thánh Chê en internet, un creador de contenido que lleva años sorprendiendo a su audiencia con proyectos de ingeniería improvisada de una creatividad envidiable.
El proceso de construcción, documentado en un vídeo de aproximadamente una hora que ya supera los 30 millones de reproducciones solo en su canal principal, comenzó de una forma tan inusual como todo lo demás: Mr. Ho trazó la silueta del platillo en el suelo de su patio, apiló arena sobre el contorno y moldeó esa masa con un brazo giratorio fabricado con chatarra para crear una cúpula simétrica. Esa estructura de arena compactada y cemento le sirvió de molde para fabricar, a mano y con fibra de vidrio, las dos mitades del casco de la embarcación. El resultado visual recuerda, de lejos, a los famosos platillos volantes de las películas de ciencia ficción.
Para la propulsión, el youtuber eligió un sistema hidrojet similar al que usan las motos de agua: una turbina que absorbe agua y la expulsa a alta presión, eliminando así la necesidad de hélices externas y manteniendo la estética limpia de la nave. Un deflector conectado a un cable permite dirigir el chorro de agua para girar y maniobrar. El motor queda alojado dentro del casco hueco, sin romper la apariencia de OVNI que el creador quería preservar.

Pero Mr. Ho no se conformó con que la embarcación simplemente funcionara. También quiso que luciera bien. Por fuera la equipó con luces LED, paneles solares y un acabado gris oscuro que recuerda a los bombarderos furtivos B-2 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. En el interior instaló moqueta, revestimiento insonorizante y ventanas de acrílico tintado. Como guiño a su comunidad, el volante de la nave tiene la forma de un yugo con el logo de YouTube impreso.
El resultado no es solo una curiosidad viral: es una demostración de ingenuidad, paciencia y habilidad técnica autodidacta que ha llamado la atención de millones de personas en todo el mundo. Mr. Ho lleva años construyendo vehículos con materiales de desecho, desde lanchas y motos acuáticas hasta coches rescatados del abandono en la selva. Su platillo volante, navegando a toda velocidad por los ríos de Vietnam, se ha convertido en el símbolo perfecto de que la creatividad, cuando es suficientemente grande, no necesita ni taller ni presupuesto.