Lo que alguna vez pareció una teoría conspirativa de foros oscuros en internet está comenzando a tomar forma. Un reciente estudio elaborado en conjunto por investigadores del Imperial College London, la Universidad de Stanford y el Internet Archive reveló que el 35,3% de todos los sitios web nuevos publicados en internet fueron creados con asistencia de inteligencia artificial, y que el 17,6% de ellos fue generado íntegramente por IA, sin participación humana significativa.
La investigación se basa en datos recopilados por la herramienta Wayback Machine del Internet Archive, que abarca el período comprendido entre finales de 2022 —cuando el lanzamiento de ChatGPT disparó el interés masivo en la IA generativa— y mediados de 2025. Los hallazgos apuntan directamente a lo que se conoce como la «Teoría del Internet Muerto» (Dead Internet Theory), una hipótesis que sostiene que la actividad en la red está siendo progresivamente dominada por bots, algoritmos y contenidos automatizados, relegando la presencia humana genuina a un segundo plano.
Los resultados del estudio coinciden con otras advertencias recientes. La empresa de ciberseguridad Cloudflare reportó en septiembre de 2025 que casi un tercio de todo el tráfico de internet era generado por bots. Por su parte, la compañía Imperva señaló que, en 2024, la navegación automatizada superó por primera vez a la actividad humana en la red, llegando a representar aproximadamente la mitad del tráfico total, fenómeno impulsado, en gran medida, por la adopción masiva de modelos de lenguaje de gran escala. Figuras como el cofundador de Reddit, Alexis Ohanian, y el CEO de OpenAI, Sam Altman, han expresado públicamente su preocupación por esta tendencia.
Sin embargo, los investigadores también desmontaron algunos de los temores más extremos asociados a esta teoría. Contrario a lo que muchos esperaban, el contenido generado por IA no resultó ser especialmente impreciso, no eliminó los estilos de escritura individuales, y tampoco prescindió del uso de enlaces o fuentes de referencia. Los hallazgos negativos, en cambio, confirmaron dos efectos concretos: una reducción en la diversidad de ideas y perspectivas dentro de los contenidos disponibles, y una tendencia hacia un lenguaje progresivamente «saneado» y artificialmente optimista.
Pero, lo que sí encontraron, como era de esperar, fue que más contenido de IA significaba menos «variedad de ideas únicas y puntos de vista diversos» y una escritura que «se siente cada vez más edulcorada y artificialmente alegre.»
Ahora bien, el impacto más visible de la IA en internet se observa también en el auge de páginas diseñadas para el posicionamiento en buscadores (SEO farming), sitios fraudulentos que imitan medios de comunicación legítimos, e incluso plataformas que plagian contenidos periodísticos de forma automatizada. Un reciente informe de Model Republic identificó que un sitio vinculado a un superPAC respaldado por OpenAI estaba publicando masivamente artículos generados por IA para atacar a críticos de la industria tecnológica.
Los investigadores indicaron al medio 404 Media que están trabajando en el desarrollo de una herramienta de monitoreo continua que permitirá detectar qué categorías de sitios web están siendo más afectadas por este fenómeno, con el fin de ofrecer un panorama más preciso sobre la calidad y autenticidad de la información que circula en la red.