Una serie de fallecimientos y desapariciones de científicos vinculados a proyectos espaciales, nucleares y de defensa en Estados Unidos ha encendido las alarmas en la comunidad de inteligencia y en la opinión pública. La NASA emitió declaraciones al respecto ante la presión mediática generada por reportes que identifican al menos nueve casos sospechosos ocurridos entre 2023 y 2026.
Entre los casos más citados se encuentra el de Michael David Hicks, investigador de la NASA que falleció repentinamente en julio de 2023 a los 59 años, sin que se revelara una causa oficial. Los demás casos corresponden a científicos vinculados a proyectos en áreas sensibles como la exploración espacial, la energía nuclear y el desarrollo tecnológico avanzado de carácter clasificado.
Chris Swecker, exsubdirector del FBI, señaló que algunos de estos episodios han generado inquietud dentro de los círculos de inteligencia, especialmente por el perfil de los afectados y su acceso a información reservada. El Pentágono también habría advertido que, de existir un vínculo entre los casos, estos podrían representar un riesgo para la seguridad nacional.
«La NASA está coordinando y cooperando con las agencias correspondientes en relación con los científicos desaparecidos», declaró el lunes la secretaria de prensa de la agencia, Bethany Stevens. «Por el momento, nada relacionado con la NASA indica una amenaza para la seguridad nacional. La agencia está comprometida con la transparencia y proporcionará más información en la medida de lo posible.»
Las autoridades estadounidenses no han confirmado oficialmente ninguna conexión entre los distintos fallecimientos ni han señalado hipótesis concretas de interferencia externa. Sin embargo, la acumulación de casos en un período relativamente corto ha alimentado el debate sobre la protección de los científicos que trabajan en proyectos estratégicos para el gobierno de Estados Unidos.
«Estamos muy preocupados por esto. Esto es una preocupación de seguridad nacional. Esto sugeriría que podría estar ocurriendo algo siniestro», dijo James Comer (R-KY), presidente del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara, durante una aparición el domingo en Fox & Friends de Fox News.
Tres de los 11 científicos en el centro de esta investigación eran empleados del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA. Monica Jacinto Reza, una ingeniera aeroespacial de 60 años que trabajó en motores de cohetes, desapareció el 22 de junio de 2025 mientras hacía senderismo en el condado de Los Ángeles.
Frank Maiwald, ingeniero senior de radiofrecuencias que trabajó en JPL durante más de 25 años, falleció el 4 de julio de 2024, a los 61 años. Y Michael David Hicks, científico investigador del JPL que estudió las propiedades físicas de cometas y asteroides y trabajó en proyectos de defensa planetaria, falleció el 30 de julio de 2023, a los 59 años.