La “neutralidad en la red” gana una importante batalla

“Hoy es un día para recordar”, dijo  Tom Wheeler, presidente de la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones),  al finalizar la votación, de tres votos contra dos,  del organismo federal sobre la propuesta relacionada con la “neutralidad” de la Internet.

La propuesta, que fue presentada por Wheeler, considera a Internet un servicio público y sujeto a regulaciones estrictas que  garanticen la igualdad de acceso, y evitando que las compañías proveedoras de Internet vuelvan lento el acceso a determinados sitios por razones comerciales o creen “canales rápidos” de acceso a contenidos y donde sus proveedores, deban pagar “extra” para que se distribuyan más rápido.

“Hoy en día, la Comisión – una vez por todas – promulga, reglas fuertes y sostenibles, basados en múltiples fuentes de autoridad legal, para garantizar que los estadounidenses puedan cosechar los beneficios económicos, sociales y cívicos de un Internet abierta,  hoy y en el futuro,” El FCC dijo en un comunicado de prensa. “Estas nuevas normas se guían por tres principios: redes de banda ancha de los Estados Unidos deben ser rápidas, justas y abiertas – principios compartidos por la inmensa mayoría de los casi 4 millones de ciudadanos que participaron en el procedimiento abierto de Internet de la FCC.”

La legislación, entrará  en vigor en 60 días e incluye también a los operadores de telefonía móvil, que con el creciente acceso a Internet desde dispositivos como tabletas y teléfonos inteligentes, no podrán, como hasta ahora,  degradar (throttle) el servicio  antes que  el usuario llegue al límite de su plan de datos y no  puedan  jugar   favoritismos  con las aplicaciones, exigiendo pago a sus creadores.

“Nadie … debe controlar el acceso libre y gratuito a Internet”, dijo Wheeler antes de la histórica  votación. “Es la plataforma más poderosa y dominante en el planeta. La  Internet es demasiado importante como para permitir a los proveedores de banda ancha  hacer sus propias normas “.

Se espera que las poderosas compañías proveedoras apelen legalmente la decisión.