Un memo interno filtrado ha puesto sobre la mesa una autocrítica poco habitual en la industria: Asha Sharma, la nueva responsable de Xbox, admitió abiertamente que Game Pass «se ha vuelto demasiado costoso para los jugadores» y anunció que trabajan en una «ecuación de valor más favorable» para el servicio de suscripción de videojuegos de Microsoft.
El documento, obtenido por The Verge, fue enviado al equipo interno de Xbox y revela la disposición de la nueva dirección a corregir el rumbo en materia de precios. Sharma, quien asumió el cargo recientemente como jefa del área de videojuegos de Microsoft, busca diferenciarse de la gestión anterior apostando por una mayor sensibilidad hacia el gasto que realizan los consumidores cada mes.
Game Pass ha experimentado alzas de precio considerables en los últimos dos años. El plan más completo del servicio, conocido como Game Pass Ultimate, llegó a costar hasta 20 dólares mensuales en Estados Unidos, lo que encendió el debate entre la comunidad gamer sobre si la propuesta seguía siendo competitiva frente a otras alternativas del mercado, incluidas las compras individuales de juegos o plataformas como PlayStation Plus. Muchos usuarios argumentaron en redes sociales que, por ese precio, era posible comprar un juego nuevo cada dos meses directamente en plataformas como Steam, especialmente aprovechando sus frecuentes promociones.
La señal enviada por Sharma es significativa, ya que representa un giro en la narrativa oficial de Microsoft respecto al servicio. Hasta ahora, la compañía había defendido los aumentos de precio como reflejo del crecimiento en el catálogo de títulos disponibles. El memo filtrado sugiere que esa postura está siendo reconsiderada internamente, y que podrían anunciarse ajustes concretos en los próximos meses.
Desde su lanzamiento, Game Pass fue elogiado como una revolución en el modelo de distribución de videojuegos, al permitir acceder a cientos de títulos —incluidos lanzamientos del primer día de estudios de Microsoft como Halo, Forza y los juegos de Bethesda— mediante una tarifa mensual fija. Sin embargo, el incremento progresivo de precios ha erosionado parte de ese atractivo inicial, especialmente entre jugadores ocasionales que no aprovechan al máximo el catálogo disponible.
El mercado de suscripciones en el sector del entretenimiento digital atraviesa un momento de revisión general: desde las plataformas de streaming hasta los servicios de música y videojuegos, muchas empresas están recalculando sus modelos de precios ante el aumento del costo de vida y la creciente competencia. En ese contexto, el reconocimiento público —aunque haya sido a través de un documento filtrado— de que Game Pass no está ofreciendo suficiente valor por su precio podría ser el primer paso hacia una renovación real del servicio.