Casi 1.900 empleados de Blizzard Entertainment, el estudio detrás de World of Warcraft, Overwatch y Diablo, votaron a favor de ratificar un contrato colectivo con el Sindicato de Trabajadores de las Comunicaciones de América (CWA, por su sigla en inglés). El acuerdo llega tras dos años de negociaciones y se convierte en el primer contrato de este tipo que abarca a todos los equipos sindicalizados de la compañía propiedad de Microsoft, con la particularidad de que se sella pocos días antes de BlizzCon, la convención insignia del estudio que se realiza en Anaheim, California.
Un pacto que abarca a toda la compañía
El convenio, que comenzó a bargainearse tras la primera sindicalización de trabajadores de World of Warcraft en julio de 2024, ahora se extiende a las áreas de control de calidad, Hearthstone y Warcraft Rumble, Overwatch, Diablo, además de las divisiones de Plataforma y Tecnología, y de Desarrollo de Historia y Franquicias. Se trata, según CWA, del contrato de videojuegos más amplio conseguido hasta la fecha en Estados Unidos, ya que unifica en un solo marco las condiciones laborales de unidades que antes negociaban por separado.
Entre los beneficios más destacados figuran aumentos salariales, un esquema híbrido de tres días presenciales por semana, protecciones bajo la cláusula de «causa justa» para despidos, adaptaciones para trabajadores con discapacidad y procedimientos formales de reclamos. El sitio especializado Aftermath detalló además que el acuerdo fija pisos salariales que van entre los 51.840 y los 70.400 dólares anuales según la ciudad donde esté radicado cada empleado, y que algunos trabajadores recibirán incrementos de hasta un 34% respecto a lo que ganaban antes.
Protecciones inéditas frente a los despidos
Uno de los puntos que más pesó durante la negociación fue la ola de recortes que ha golpeado a la industria de los videojuegos en los últimos años. El contrato incorpora, por primera vez en el sector, el derecho de los trabajadores despedidos a ser «recontratados» en cualquier puesto vacante dentro de las unidades sindicalizadas de Blizzard durante un plazo de catorce meses tras el anuncio del despido. Además, se garantiza un mínimo de cuatro semanas de indemnización, con una semana adicional por cada seis meses de antigüedad, hasta un tope de 39 semanas, independientemente del tiempo trabajado en la empresa.

El acuerdo también obliga a Blizzard a discutir, evaluar y negociar con el sindicato cualquier uso de inteligencia artificial dentro de sus procesos internos, una cláusula que cobra relevancia en momentos en que varios estudios están explorando el uso de estas herramientas en el desarrollo de videojuegos.
El contexto de los recortes en Xbox
La ratificación se produce meses después de que la división de gaming de Microsoft, ahora rebautizada como Xbox, anunciara en julio la eliminación de 3.200 puestos de trabajo, una medida que afectó a cientos de miembros sindicalizados y desató protestas coordinadas en distintas ciudades de Estados Unidos y Canadá. «Este contrato marca el comienzo de una nueva era en Blizzard Entertainment, pero no se detiene aquí», señaló Simon Hedrick, analista de control de calidad de Overwatch e integrante del comité negociador, quien expresó su esperanza de que estas condiciones se extiendan a otros estudios de la industria.
Por su parte, Claude Cummings Jr., presidente de CWA, calificó el logro como una muestra de lo que se puede conseguir «cuando los trabajadores de videojuegos tienen una voz fuerte» dentro de sus estudios, y aseguró que este contrato sienta un precedente para el resto de los estudios que forman parte de Xbox.