Valve está retirando tarjetas regalo físicas de Steam de las tiendas minoristas, poniendo fin a un programa que existe desde 2012. La empresa confirmó, según se informó en SteamDB, que ya no enviará nuevo stock de tarjetas regalo de Steam a los minoristas una vez que se agoten los suministros actuales.
Las tarjetas regalo digitales de Steam no van a desaparecer. Valve dice que los usuarios seguirán pudiendo comprarlas directamente a través de Steam, y que las tarjetas físicas existentes podrán canjearse cuando los usuarios lo deseen. Sin embargo, se espera que el stock minorista desaparezca para finales de 2026.
Por qué Valve está cortando las tarjetas regalo minoristas
Valve afirma que la decisión llega tras años de esfuerzos para prevenir estafas. La empresa afirma que colaboró con minoristas y fuerzas del orden, añadió advertencias destacadas de estafas, limitó las tarjetas por moneda, restringió la disponibilidad y retiró las tarjetas de la venta cuando apareció actividad inusual. Desgraciadamente, los estafadores se adaptaron.

El problema no se limita a Steam. Los estafadores prefieren las tarjetas regalo porque son rápidas, ampliamente disponibles y difíciles de revertir una vez canjeadas. Una víctima puede comprar uno en una tienda normal, leer el código y el PIN por teléfono, y perder el dinero sin entregar nunca la tarjeta física. A diferencia de un pago con tarjeta o una transferencia bancaria, normalmente no hay un proceso simple de contracargo una vez que se ha reclamado el valor. Como no hay datos bancarios implicados, resulta mucho más difícil para las víctimas o las autoridades seguir el dinero.
Quién es el estafador objetivo y cómo funciona la estafa
Las estafas de tarjetas regalo suelen dirigirse a personas mayores, personas aisladas, usuarios menos familiarizados con los pagos digitales y a cualquiera que pueda asustarse para actuar rápidamente. La configuración suele comenzar con una llamada telefónica, un correo electrónico, un mensaje de texto o un mensaje en redes sociales.
Los estafadores pueden hacerse pasar por funcionarios gubernamentales, trabajadores de soporte técnico, cobradores de deudas, compañías de servicios, parejas románticas, empleadores o familiares en problemas. Aunque la historia cambia, la táctica de presión suele ser la misma. Insisten en el pago inmediato, dicen a las víctimas que mantengan la situación en secreto y les desaniman a colgar la llamada.

A menudo se les dice exactamente qué tarjeta comprar y dónde comprarla. Una vez que comparten el número y el PIN desde la parte trasera de la tarjeta, el dinero puede drenarse remotamente.
Actualmente, Valve es la única gran empresa que está dando este paso con tarjetas regalo físicas. Pero si las estafas de tarjetas regalo siguen creciendo, otras empresas también pueden decidir que venderlas en tiendas ya no merece la pena el riesgo.