Revisión del videojuego Katana ZERO en Nintendo Switch

Enfila tu espada y preparáte para el brutal Katana ZERO

Katana ZERO demanda precisión, y otorga estilo a cambio.

Lo bueno

    Desborda de estilo propio
    Gameplay preciso
    Historia sorprendentemente profunda

Lo malo

    Difícil acostumbrarse a esquivar
    Pacing confuso para algunos finales

Puntaje

8.5/10

Una estética tech noir. Una banda sonora que nos recuerda a Kavinsky. La brutalidad y la exigencia de precisión que solo videojuegos como Hotline Miami han logrado llevar a cabo a la perfección. Katana ZERO toma muchos elementos que ya hemos visto en varias ocasiones, pero es mucho más que solo un rejunte. Lo nuevo de Devolver Digital y Askiisoft se gana su lugar en el universo de los indies con gracia.

Todo comienza manejando al protagonista de esta historia, un samurai envuelto en una bata que se presenta en una perspectiva 2D, con un pixel art glorioso acompañado de animaciones muy cuidadas a lo largo de todo el juego. Los movimientos parecen bastante rudimentarios al principio: nos movemos de izquierda a derecha, podemos dar saltos en el aire o impulsarnos con paredes, y por supuesto al tratarse del género de acción, esquivar en el suelo volviéndonos invulnerables por esos segundos.

Pero ya desde los primeros pasos, Katana ZERO marca la diferencia. Utilizar el arma revela una rapidez y precisión admirables, con la particularidad de que tanto los enemigos como el protagonista morirán de un solo golpe. Y, en nuestro caso, al ser derrotados no tendremos que volver a un menú principal o una etapa anterior del capítulo.

Tal como si se tratara de una cinta de video VHS, el juego rebobinará hacia el comienzo del nivel. E incluso podremos ver la “cinta” cuando pasemos al siguiente, mostrándonos todo lo que hicimos hasta llegar allí.

Manipular el tiempo nunca fue tan divertido

Esto puede tratarse solo de una cuestión de estilo, y está más atado a la historia que al gameplay en si. Pero aún hay algo más que refleja el gran enfoque en la manipulación de tiempo. En cualquier momento, siempre y cuando tengamos la energía suficiente para hacerlo, podremos alentar el tiempo a nuestro favor.

Realmente pensé que se trataría de una experiencia con un enfoque en asesinar a diestra y siniestra para así progresar a lo largo de una historia más que nada ligera.

Esto será prácticamente obligatorio durante las primeras etapas mientras aprendemos a manejarnos, y hasta diría a acostumbrarnos a lo rápido que es Katana ZERO. Por último, esto también me llevó a descubrir que, si atacamos en el momento justo, podemos devolver las balas hacia los enemigos. Esto será crucial cuando nos estemos enfrentando a varios a la vez, y poder ralentizar el tiempo para dar con la instancia indicada es esencial.

¿Qué hay de la historia? Por lo que había notado de tráilers y de la premisa en general, realmente pensé que se trataría de una experiencia con un enfoque en asesinar a diestra y siniestra para así progresar a lo largo de una historia más que nada ligera. Pero estaba equivocado. Muy, muy equivocado.

Una de las primeras secuencias con las que nos encontramos, la cual se vuelve recurrente, es una visita a un psiquiatra. Allí se presenta el sistema de diálogo ante nosotros, permitiéndonos elegir qué es lo que queremos contestar hasta entre tres respuestas a la vez. Pero también hay una barra por encima que se va llenando de a poco, la cual siempre suele estar pintada de rojo al principio.

Esa fracción en color representa una oportunidad, siempre y cuando haya un diálogo en rojo para elegir, de interrumpir a la otra persona. Al hacerlo, veremos una animación un tanto dramática en la que la conversación se rompe, ignorando así cualquiera de las otras opciones que estaban por llegar. Se trata de una gran manera de agregar variedad a cada interacción con otros personajes, además de imponer un peso en nuestras palabras o reacciones al que rara vez podemos acceder por cuenta propia.

En el mundo de Katana ZERO, el protagonista no recuerda nada de su pasado, pero porta una medalla de honor por su servicio durante la guerra. Las personas a su alrededor le indican que ya pasaron varios años desde entonces, y la sociedad se vio afectada por la misma de distintas formas. Al mismo tiempo, nuestro psiquiatra no es un profesional común y corriente, por así decirlo. Luego de cada sesión, nos inyectará con una droga desconocida que otorga al protagonista con sus habilidades para manipular el tiempo. Y lo irónico es que es él y la organización por detrás los que nos encomiendan con asignaciones para erradicar dicha droga de la ciudad, asesinando a todos los responsables y destruyendo cualquier tipo de evidencia.

Katana ZERO me impulsó a interrumpir a quien consideré como enemigo

Aquí, el sistema de diálogo también toma un peso mayor. Podemos actuar de manera dócil y seguir la corriente, o en ciertas etapas, confrontar a aquellos que intentan controlarnos. Personalmente, siempre suelo elegir las opciones buenas o neutrales en videojuegos, pero Katana ZERO me impulsó a interrumpir a quien consideré como enemigo para así formar mi propio camino. Claro que al final del día no se trata de un RPG muy complejo que cambia en torno a nuestras decisiones, pero nunca sentí que lo que estaba haciendo o diciendo era insignificante.

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La forma en que la historia está presentada hace de una compañía perfecta al gameplay, llevando al jugador a vivir secuencias más que interesantes. Muy al principio tendremos que infiltrarnos en una discoteca, y la mejor manera de pasar desapercibidos es escondiéndonos entre la multitud bailando. Acercándonos hacia el final, nos moveremos por el interior de un edificio a través de elevadores, dejándonos y retirándonos de cada escenario. Al tratarse de un juego en 2D, los elevadores se sienten como extensiones de cada nivel, por lo que da la ilusión de que estamos atacando al edificio parte por parte.

Habiendo pasado un buen tiempo con Katana ZERO, no puedo dejar de pensar en todo lo que hace bien. El repertorio de ataques y movimientos para el personaje es acotado, pero otorga justo lo suficiente para que nosotros tengamos que ingeniarnos en los niveles y sobrevivir. La música acompaña perfectamente (e incluso vemos al protagonista dando play antes de comenzar una misión, un detalle que a mi me hace muy feliz), la historia es interesante, y el sistema de diálogo es más que bienvenido. Me intriga saber qué hará Askiisoft a futuro, pero sin dudas, me gustaría ver más de Katana ZERO en algún momento. De lo contrario, seguramente vuelva a jugarlo en un futuro no muy lejano.

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