Un breve registro difundido por el Kremlin para mostrar cómo Vladímir Putin ejercía su voto en las elecciones legislativas rusas terminó generando comentarios por un motivo distinto al esperado: la escena revela que el mandatario utilizó una computadora Dell fabricada en Estados Unidos, además de una copia de Windows que, según el sello visible en pantalla, no habría sido activada correctamente.
Una votación marcada por tres días de comicios
El video corresponde a la jornada del viernes 18 de septiembre, primer día de las elecciones para renovar los 450 escaños de la Duma Estatal, cámara baja del parlamento ruso, que se extendieron hasta el domingo 20 de septiembre. Putin recurrió una vez más al Voto Electrónico Remoto, sistema que ya había utilizado en los comicios legislativos de 2021, en las elecciones municipales de Moscú y en su reelección presidencial de 2024. Las imágenes oficiales lo muestran sentado frente a un monitor de escritorio en su despacho del Kremlin, realizando distintos clics para completar el proceso.
El detalle que no pasó inadvertido
Al margen del resultado electoral, que confirmó una nueva mayoría del partido Rusia Unida con más de la mitad de los votos por lista, lo que llamó la atención de usuarios en redes sociales fue el equipo utilizado durante la grabación. Un acercamiento a la pantalla permite distinguir la marca del monitor, identificado como un Dell de la serie U3011, y una marca de agua típica de Windows que advierte sobre la falta de activación del sistema operativo. Esa leyenda no implica necesariamente que la licencia sea ilegítima, ya que en ocasiones aparece incluso en instalaciones autorizadas cuando el proceso de activación falla por otros motivos.
Lo llamativo del hallazgo radica en que Rusia lleva más de una década impulsando la sustitución de tecnología occidental por desarrollos propios, en particular tras las sanciones internacionales derivadas del conflicto con Ucrania. Entre las alternativas nacionales destaca Astra Linux, un sistema operativo que según estimaciones concentra alrededor del 74 % del mercado de plataformas informáticas desarrolladas dentro del país, y que resulta habitual en organismos estatales rusos. Que el propio presidente aparezca utilizando hardware y software estadounidenses para un acto tan simbólico como su voto generó ironías entre analistas y usuarios que siguen de cerca las políticas de soberanía tecnológica del Kremlin.
Un mandatario poco familiarizado con la tecnología
El clip también reavivó comentarios sobre la relación distante que Putin mantiene con los dispositivos digitales. Según se informó en julio pasado, el presidente ruso no posee un teléfono inteligente, una decisión que su entorno atribuye a razones de seguridad y privacidad más que a desinterés personal. Durante la votación, además, se le observó dudar frente a la pantalla y tomarse pausas prolongadas antes de confirmar cada paso, lo que reforzó la percepción de que la informática no forma parte de su rutina habitual.
Las elecciones, cuestionadas por la oposición debido a la falta de fiscalización independiente sobre el sistema de voto electrónico, se desarrollaron además en territorios ucranianos ocupados por fuerzas rusas, como Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, comicios que tanto Kiev como gobiernos occidentales consideran ilegítimos.