Los visones sacrificados en Dinamarca salen a la superficie

Hace algunos días les contábamos la triste decisión tomada por Dinamarca de sacrificar a más de 17 millones de visones.

Esta acción fue aplicada luego de que las autoridades de aquel país detectaron una cepa de coronavirus muy extendida entre la población de este animal, lo que podría significar una amenaza para los humanos.

Durante las últimas semanas, personal sanitario ha recorrido distintas granjas del territorio para capturar visones, sacrificarlos y enterrarlos de forma rápida y masiva.

Sin embargo, estas matanzas han estado cargadas de polémicas. Primero, porque las autoridades que llevaron a cabo esta determinación no habrían contado con marco legal que los respaldara.

Quienes critican esta acción parten de la base de que el Ejecutivo no contaba con ninguna ley que les permitiera asesinar visones sanos y esta serie de reclamos ha provocado la salida del ministro de Agricultura y Pesca.

Un regreso desde el más allá

La controversia política también se ha visto matizada por un hecho que parece más bien salido de una película de terror, con animales cobrando venganza después de muertos.

Resulta que varios pobladores daneses han atestiguado cómo los pobres visones han comenzado a emerger de las fosas en las cuales fueron enterrados.

Hay una explicación lógica para este hecho, aunque es un tanto macabra. El proceso de descomposición ha generado gases que han inflado los pequeños cuerpos de estos animales.

Además, como fueron enterrados en tumbas de poca profundidad excavadas a la rápida, una gran cantidad de visones terminaron apilados en un reducido espacio (hablamos de 17 millones de ejemplares).

Por lo tanto, y debido a lo inflados que estaban los cadáveres, terminaron emergiendo a la superficie.

Debido a lo impactantes que deben ser estas escenas, el gobierno se ha apresurado en explicar que en ningún caso supone un riesgo para la salud humana porque los animales ya se encuentran desinfectados.

De todas formas parece ser un triste final para una historia macabra que se pudo haber gestionado mejor por parte de las autoridades.

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