Hasbro, uno de los nombres históricos del juguete y el entretenimiento familiar, ha confirmado que fue víctima de un ciberataque que podría tardar “varias semanas” en resolverse por completo. La compañía informó del incidente en un documento remitido a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), en el que detalla que detectó un acceso no autorizado a su red el 28 de marzo y respondió desconectando parte de sus sistemas.
La empresa, responsable de franquicias como Transformers, Peppa Pig, Monopoly o Magic: The Gathering, activó sus planes de continuidad de negocio para seguir aceptando pedidos y enviando productos, aunque reconoce que está operando con medidas provisionales que podrían provocar retrasos durante un tiempo prolongado. Algunos servicios en línea y páginas corporativas mostraban mensajes de “mantenimiento” en las horas posteriores, evidencia de que el impacto no se limita al backoffice.
Por ahora, Hasbro no ha detallado qué tipo de ataque ha sufrido ni si se trata de un caso de ransomware, un vector cada vez más habitual contra grandes corporaciones. La compañía ha contratado a expertos externos en ciberseguridad para investigar el alcance real de la intrusión y reforzar sus defensas, pero admite que todavía no sabe si se ha producido robo de datos ni qué información podría haberse visto comprometida. De confirmarse la exfiltración de datos de clientes, empleados o socios, podría enfrentarse a obligaciones de notificación y posibles sanciones regulatorias en distintos mercados.
El incidente llega en un contexto de creciente presión sobre la ciberseguridad de las cadenas de suministro. En los últimos años, ataques a fabricantes como Jaguar Land Rover han demostrado que una caída prolongada de sistemas puede causar parones productivos y daños financieros suficientes como para requerir apoyo gubernamental. En el caso de Hasbro, con miles de empleados y una extensa red de licencias y acuerdos de distribución, cualquier prolongación del problema podría impactar tanto en ventas como en la confianza de socios estratégicos. La compañía, de momento, intenta transmitir calma a inversores y consumidores mientras su equipo técnico trabaja a contrarreloj para restablecer la normalidad.