Una universidad estadounidense lanzó este año un programa de grado diseñado específicamente para formar influencers profesionales, en el que los estudiantes aprenderán a construir una marca personal en redes sociales y a enfrentar los dilemas éticos propios de esta industria emergente. La iniciativa corresponde a la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés), cuyo programa de Licenciatura en Creación de Contenidos comenzará a dictarse en octubre próximo, tanto en modalidad presencial como en línea.
Según explicó la propia institución en un comunicado, el objetivo es preparar a los alumnos para convertirse en “influencers y narradores estratégicos capaces de prosperar en la economía de los creadores”, un sector que evoluciona rápidamente y que ya mueve cifras millonarias a nivel global . Durante la carrera, los aspirantes estudiarán cómo hacer crecer su marca digital y cómo producir publicaciones de alto impacto en formatos de video, pódcast y diversas plataformas de redes sociales, desde TikTok e Instagram hasta YouTube y Twitch.
Los interesados podrán cursar las asignaturas requeridas en el campus de ASU en Phoenix (Arizona), en su sede de Los Ángeles (California) o completamente en línea, lo que amplía el alcance del programa más allá de las fronteras del estado . Un componente distintivo de la malla curricular es el énfasis en la ética profesional: la universidad reconoce que crear contenido implica decisiones que no solo afectan al propio creador, sino también a las audiencias que lo siguen, por lo que el pensamiento crítico y la responsabilidad frente a los seguidores tendrán un lugar central en la formación.
La iniciativa no es aislada. Otras instituciones, como la Universidad de Syracuse, también están lanzando especializaciones centradas en la economía de los creadores y el emprendimiento digital, en un contexto donde se estima que esta industria podría alcanzar los 480 mil millones de dólares hacia 2027 . Detrás de esta apuesta académica hay un dato generacional clave: encuestas recientes muestran que más de la mitad de los jóvenes de la Generación Z declara que le gustaría dedicarse a la creación de contenido como profesión, lo que ha llevado a varias universidades a repensar su oferta para no perder relevancia frente a una alternativa laboral cada vez más atractiva para los adolescentes.