Instagram presentó este jueves 13 de agosto una renovación de su wordmark —el logotipo textual que aparece en la parte superior de la aplicación—, dejando atrás la tipografía cursiva que la red social había utilizado durante los últimos diez años.
El anuncio de Adam Mosseri
El responsable de la plataforma, Adam Mosseri, confirmó la actualización a través de una publicación en su cuenta personal, tanto en Instagram como en Threads. Según explicó, «el wordmark en la parte superior de la app no había cambiado en diez años, así que era momento de una renovación», añadiendo que el nuevo diseño busca ser «más limpio y moderno, con referencias al original y a la simplicidad y el oficio que siempre han caracterizado a Instagram».
El ejecutivo no detalló, sin embargo, cuándo comenzará a implementarse el cambio para todos los usuarios ni si vendrá acompañado de otras modificaciones visuales dentro de la aplicación.
Una mezcla poco convencional de estilos tipográficos
El nuevo distintivo combina rasgos de letra cursiva con trazos de imprenta, una fusión que ha generado opiniones divididas entre medios especializados y usuarios. The Verge describió el resultado como «una extraña mezcla entre cursiva y letra de imprenta que resulta, de alguna manera, menos legible que su antecesora», llegando a bromear con que el nuevo trazo podría confundirse con la palabra «Instagzam».

En la misma línea, el portal MobileSyrup calificó el rediseño como «una decisión cuestionable», señalando que, si bien la tipografía pasa mayoritariamente a un estilo de imprenta simple, conserva algunas letras estilizadas al modo cursivo, lo que produce una apariencia poco convencional. El sitio especializado wersm también destacó que el ícono de la cámara con degradado que aparece en el teléfono se mantiene intacto; el cambio se limita exclusivamente al texto que identifica a la marca dentro de la interfaz.
Antecedentes de la identidad visual de Instagram
Este no es el primer ajuste relevante en la imagen de la plataforma. En 2016, la red social reemplazó su icónica cámara retro por un ícono más simple con degradado de colores, marcando un giro hacia una identidad más abstracta y moderna. Posteriormente, en 2022, Instagram llevó a cabo una renovación visual integral que incluyó una nueva paleta de colores, la tipografía propia Instagram Sans y ajustes en el logotipo y otros elementos de marca, inspirados en los diseños que la comunidad ve a diario dentro de la app.
El nuevo wordmark llega, además, en un momento en que la Comisión Europea mantiene presión sobre Meta —matriz de Instagram— para que modifique aspectos del diseño de sus plataformas, a las que acusa de fomentar patrones de uso adictivos, bajo la amenaza de sanciones millonarias si la compañía no introduce cambios sustanciales.