Samsung nos sirve cielo e infierno en un mismo plato

Galaxy Unpacked
Silencio tenso en auditorio previo a un Unpacked obligado a no ser igual, no solo porque Samsung había calentado el ambiente previamente en plena gala de los Oscar, sino porque medio mundo contiene el aliento con la incertidumbre del Mobile Word Congress. Y este fabricante es una pieza fundamental en ese rompecabezas. Los coreanos no esperan y pegan fuerte con su plato estrella, sin previas ni perderse mucho en contenido frugal. Mejor así. El Galaxy Z Flip nos entra a todos por los ojos: imposible no maravillarse con este teléfono plegable que reúne en un pequeño formato lo que es capaz la industria de la telefonía en este momento.

El Z Flip nos va enamorando a medida que avanza su demostración en el Unpacked y es que Samsung parece haber pulsado la tecla adecuada: un teléfono rompedor, con la controvertida pantalla plegable heredada del no menos controvertido Fold, un diseño totalmente distinto, muy alejado de las formas toscas y propias de prototipo de su hermano mayor y un mensaje de fondo (claim, como se diría en el argot publicitario): este es un teléfono para innovadores que marcará tendencia. Y no podemos estar en desacuerdo, aquello es una maravilla.

El público enmudece… con el precio

Todo iba viento en popa con la presentación: el Flip es bonito por todas las esquinas, abierto y cerrado, cuenta con una micro pantalla externa para notificaciones y más funciones que parece resolver bien la papeleta, muy al estilo del Razr, y el dispositivo ofrece una generosa pantalla una vez abierto. Es tan amplia que hasta Samsung ha optado por integrar la lente perforada para robar el menor espacio posible. Está todo pensado: el sistema de bisagras cuenta con un llamado Flex Mode que permite abrir la pantalla en distintos ángulos, como si fuera una laptop ¿Para qué?

Nos lo muestran: un ángulo recto permite emplear la base del Z Flip como trípode, algo ideal para las tomas en baja luminosidad y la última tendencia en la fotografía móvil: la astrofotografía. Se puede abrir un poco más, como una portátil, y emplear la mitad de abajo de la pantalla para escribir, una clase de pantalla dividida que parece que será muy útil. El tono de la keynote alcanza niveles tórridos a medida que aumenta la ilusión de los espectadores y Samsung muestra la publicidad del dispositivo en un spot nuevamente muy dirigido a un público informal, pareciendo el Z Flip casi como un complemento indispensable en los bolsos de ellas y en los bolsillos de los adolescentes. Hasta un servidor, ya casi con la tarjeta de crédito en la mano, se hizo la rápida reflexión: “tal vez sea demasiado informal para mí”.

Y es aquí donde se tuerce todo y comienza el declive: el orador nos recuerda que el teléfono estará disponible el Día de los Enamorados, muy de acuerdo con eso, al precio de (redoble de tambor) ¡$1,380 dólares! Se hace el silencio en la sala y puede sentirse la causa. Y no, no es solo lo cuantioso del importe, que limita el equipo a pocos y acaudalados bolsillos: es la incoherencia del mensaje. Samsung ha invertido el grueso del tiempo de la presentación dedicada al Z Flip en elevar las virtudes de un teléfono juvenil, adolescente, que marcará tendencia, pero se han equivocado de plano con el planteamiento económico: ese segmento fashion y trend setter, juvenil por fuerza, difícilmente comprará en masa el dispositivo.

Galaxy S20, Galaxy Buds y ¿Google Duo?

El gigante, lejos de romper el hielo, ha logrado provocarlo en un público entregado que, llegados a ese punto, se ha visto atrapado en la incoherencia. El siguiente protagonista ha sido el esperado (y filtrado) Galaxy S20, un bellísimo teléfono en el que Samsung no parece haber acertado con la comunicación: en Unpacked se ha destacado, como plato principal y único, que el S20 cuenta con una fabulosa cámara, y estamos seguros de que lo es. Permite grabar vídeos en 8K, cuenta con un zoom híbrido (óptico más digital) de hasta 100x, todo a lo grande, y almacena hasta 1.5 TB en tarjeta externa.

Todo muy llamativo y espectacular, pero es solo la cámara y salvo que a uno le mueva la fotografía a niveles extremos, necesite el 5G, no parece haber argumentos suficientes para actualizar su Galaxy S10 al modelo actual. Recordemos que en ese punto seguíamos boquiabiertos por el hardware del Z Flip y el S20 nos ha sabido a un más de lo mismo que simplemente ha incrementado sus registros ofreciendo más y más ¿Suficiente para pasar por caja?

persona sujetando con la mano el teléfpno Samsung Galaxy S20

El ritmo se ha recuperado levemente con los Galaxy Buds+, unos audífonos true wireless que ahora incorporan dos bocinas y tres micrófonos y una duración teórica de la batería de 11 horas. En este segmento, si uno cerraba los ojos y los abría, no sabía si estaba en una keynote de Apple o en el Unpacked 2020, y es que todo resultaba muy familiar en la demostración. Samsung ha querido recordar además que el otro plato fuerte lo constituía las alianzas y ha enumerado los distintos servicios que incluirán de forma nativa, los nuevos dispositivos: momentos exclusivos con Netflix, Spotify, YouTube en 8K y… ¿Google Duo? Sí, Google Duo, silencio y sorpresa en la sala.

Samsung cierra el Unpacked como la tapa de un Fold, o si queremos actualizarlo a los tiempos actuales, como la de un Z Flip. Nos deja boquiabiertos, pero posiblemente no en la dirección esperada, sino por habernos ofrecido cielo e infierno en un mismo plato. ¿Ganará lo celestial? El 14 de febrero saldremos de dudas.

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