Instagram endureció esta semana su postura frente a una práctica que ha generado debate en la comunidad creadora desde hace tiempo: la republicación masiva de contenido ajeno sin ningún aporte original. La plataforma propiedad de Meta anunció que las cuentas que sistemáticamente compartan publicaciones de terceros —ya sea en formato de fotos o carruseles— dejarán de ser elegibles para aparecer en las recomendaciones de la aplicación.
Según explicó la compañía, estas protecciones ya existían para los Reels, pero ahora se extienden también a las fotografías y los carruseles de imágenes, que son los formatos de publicación donde la práctica de agregar contenido ajeno era más común y menos regulada. La medida busca, en palabras de la propia empresa, garantizar que los creadores originales reciban el crédito y la distribución que merecen por su trabajo.
Instagram definió con claridad qué considera contenido original: aquello que alguien creó íntegramente o que refleja su perspectiva única, como fotografías propias, videos grabados por el usuario, o material que haya sido editado de forma significativa. Las ediciones de bajo esfuerzo —como añadir una marca de agua o alterar la velocidad de un video— no califican como transformación suficiente. Tampoco lo hace subir una captura de pantalla de la publicación de otra persona con su nombre visible como forma de atribución.

«Por ejemplo, un meme original transforma la foto o vídeo de otro creador», explicó Instagram en una entrada de blog. «Cuando los creadores de memes añaden humor, comentarios sociales, referencias culturales o una visión cercana incorporando elementos como texto único, ediciones creativas y voz en off en una foto o vídeo, están produciendo algo original. Los mejores creadores de memes toman contenido de terceros y lo hacen inconfundiblemente suyo, añadiendo una perspectiva, broma o contexto que antes no existía. Este es el tipo de creatividad que queremos seguir recompensando.»
La plataforma fue cuidadosa, sin embargo, en aclarar que el cambio no afecta la visibilidad del contenido entre los seguidores de una cuenta agregadora: si alguien sigue una cuenta que republica contenido, seguirá viendo esas publicaciones en su feed habitual. Lo que cambia es que ese contenido ya no aparecerá en recomendaciones, en el tab de Explorar ni en los feeds de usuarios que no siguen la cuenta.
Para quienes crean contenido original, la noticia es positiva. Según datos de la propia plataforma, los Trial Reels —aquellos que se muestran a usuarios que aún no siguen la cuenta— aumentaron su alcance en un 80% desde diciembre de 2024, una tendencia que esta nueva política busca seguir impulsando. Instagram también integró herramientas de inteligencia artificial para facilitar la producción de contenido propio, como generación automática de textos, edición de imágenes y sugerencias de ideas.
El mensaje de Meta es inequívoco: la originalidad se premia, y la agregación pasiva se penaliza. Para las marcas y cuentas que construyeron su estrategia de crecimiento en torno a la curaduría de contenido ajeno, el momento de replantear su enfoque es ahora.