DRACO, el prototipo de cohete nuclear que prueba EEUU

El Departamento de Defensa de Estados Unidos otorgó a la empresa General Atomics, con sede en San Diego, California, un contrato por $22 millones de dólares para el desarrollo de un reactor nuclear que propulse un cohete que será probado en órbita en 2025.

El contrato forma parte del proyecto DRACO (siglas en inglés de Cohete de Demostración para Operaciones Ágiles Cislunares), que consiste en demostrar la viabilidad de utilizar la propulsión térmica nuclear como una alternativa para la operación de cohetes en el espacio.

Una ilustración e un cohete de propulsión nuclear

DRACO forma parte de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada en Defensa, conocido como DARPA por sus siglas en inglés.

En un inicio, la tecnología de propulsión del programa será utilizada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos para operar naves en el espacio cislunar, que es la región fuera de la atmósfera de la Tierra y la órbita lunar. Sin embargo, la tecnología de propulsión nuclear sería la base para viajes espaciales más rápidos.

Los cohetes actuales, como los enviados constantemente por SpaceX al espacio, despegan mediante propulsión química. Con esta tecnología se estima que un viaje redondo a Marte tendría una duración de tres años.

“A diferencia de las tecnologías de propulsión que se utilizan hoy en día, la propulsión térmica nuclear puede lograr un empuje similar a la propulsión química, pero con una eficiencia de dos a cinco veces superior”, destacó DARPA.

Según los detalles del proyecto, el cohete de propulsión nuclear será probado en órbita. Una vez que se encuentre en el espacio, el reactor calentará el propulsor a temperaturas extremas antes de expulsarlo por la boquilla para producir el empuje.

DARPA no detalló las condiciones de la prueba del proyecto DRACO, sin embargo, en marzo pasado la empresa Ultra Safe Nuclear Technologies —también involucrada en el desarrollo de esta tecnología—, detalló que su prototipo contempla un motor híbrido que limitaría la activación del reactor nuclear hasta que se encuentre en órbita.

La intención sería evitar una catástrofe nuclear en la Tierra.

Recomendaciones del editor