Empleados de Google crean sindicato tras años de protestas

Con el objetivo de garantizar un “salario justo” y que los empleados no tengan “temor a abusos, represalias o discriminación”, más de 200 empleados de Google han formado su propio sindicato.

“Nos basamos en años de esfuerzos organizativos en Google para crear una estructura formal para los trabajadores”, escribieron los líderes del Sindicato de Trabajadores de Alphabet (Alphabet Workers Union).

La organización no buscará tener derechos de negociación colectiva. De esta forma, podrá representar a todos los trabajadores, incluidos los temporales, proveedores y contratistas (conocidos como TVC), excluidos de la negociación colectiva convencional.

El naciente sindicato ya tiene el apoyo de más de 200 empleados, además del respaldo de la Communications Workers of America, para formar parte de la reciente iniciativa conocida como CODE-CWA (Campaña para Organizar Empleados Digitales).

Si la organización logra consolidarse, una de las ideas es que cada miembro aporte el 1 por ciento de su salario anual al grupo, que será destinado a la contratación de abogados que representen a los empleados.

La agencia reguladora en materias laborales de Estados Unidos ha acusado a Google de interrogar ilegalmente a varios trabajadores –que más tarde fueron despedidos– por protestar contra las políticas de la empresa y tratar de organizar un sindicato.

Google, sin embargo, ha dicho que ha actuado en el marco de la legalidad.

Citada por la agencia Reuters, la directora de Operaciones de Personas de Google Kara Silverstein afirmó que “nuestros empleados tienen derechos laborales protegidos que apoyamos. Pero, como siempre hemos hecho, continuaremos interactuando directamente con todos nuestros empleados”.

Años de protestas

La formación del sindicato llega después de años de protestas de los trabajadores del gigante de las búsquedas, que incluyeron su rechazo a las indemnizaciones a ejecutivos acusados de acoso sexual y su oposición al proyecto Maven.

En 2018, cerca de 20,000 trabajadores protestaron contra la decisión de la compañía de otorgar una indemnización de $90 millones de dólares al exejecutivo Andy Rubin, tras enfrentar cargos de acoso sexual.

Los trabajadores también se opusieron a la participación de Google en el proyecto Maven, un esfuerzo por utilizar la inteligencia artificial para mejorar los ataques dirigidos con drones. La compañía decidió no renovar su contrato con el Pentágono.

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