Samsung Display presentó QuantumBlack, una nueva película de baja reflexión y alta durabilidad diseñada para sus monitores QD‑OLED que promete mejorar de forma notable la percepción de negros profundos en entornos iluminados. La tecnología reduce en un 20% la reflexión de la luz respecto a la película anterior de la compañía y eleva la dureza del panel hasta 3H, lo que aumenta la resistencia a rayones.
Los paneles QD‑OLED ya se caracterizan por su capacidad de apagar por completo los píxeles para lograr “negros verdaderos”. Sin embargo, en la práctica, la luz ambiente que se refleja en la superficie del monitor puede arruinar esa experiencia, lavando los tonos oscuros y reduciendo el contraste percibido. QuantumBlack ataca precisamente ese problema, minimizando la reflectancia para que el usuario vea menos reflejos de ventanas, lámparas u objetos y pueda aprovechar mejor las capacidades intrínsecas de la tecnología autoemisiva.

Samsung Display viene trabajando con capas antirreflejo desde los primeros modelos QD‑OLED, pero esta generación marca un salto lo suficientemente grande como para merecer nombre y marca registrada propia. La compañía ya completó el registro de la denominación QuantumBlack y planea aplicar la película en todos los nuevos monitores QD‑OLED que lance durante 2026.
La mejora tiene implicancias directas para jugadores y creadores de contenido que trabajan en habitaciones bien iluminadas, donde los reflejos suelen ser una queja recurrente. Menos brillo parásito en la pantalla significa un contraste más estable y una mejor reproducción de escenas oscuras sin necesidad de subir tanto el brillo, lo que también puede ayudar a controlar el consumo energético.
En un mercado de monitores premium donde competidores como LG y otros fabricantes presionan con OLED y Mini LED, Samsung se apoya en innovaciones de este tipo para diferenciar sus paneles QD‑OLED. Al mismo tiempo, refuerza el mensaje de que la experiencia visual no depende solo del número de nits o de la resolución, sino también de cómo se comporta la pantalla frente al mundo real que la rodea.