Por primera vez en suelo estadounidense, DJI presentó dos demandas simultáneas contra Insta360 el 11 de junio de 2026, acusando a su rival de copiar el diseño y las funciones más características de su exitosa serie Osmo Pocket. El blanco de las acusaciones es la recién lanzada Insta360 Luna Ultra, una cámara de bolsillo con cardán que, según DJI, reproduce de manera deliberada la arquitectura que su compañía desarrolló y patentó hace años.
El detonante: la Luna Ultra
La Insta360 Luna Ultra llegó al mercado como una propuesta directa a la Osmo Pocket 3 de DJI, compartiendo no solo una forma similar, sino también varias características técnicas que generaron suspicacia inmediata entre los equipos legales de DJI. Apenas unas horas después de su presentación oficial, DJI radicó dos demandas por separado ante un tribunal del distrito de Texas, Estados Unidos.
En la primera de ellas, enfocada en patentes de diseño, DJI argumenta que la Luna Ultra replica elementos como el cuerpo alargado de agarre manual, el cuello que conecta dicho cuerpo con el brazo del cardán, la pantalla giratoria con bisel y la sección de control inferior que incluye la rueda de desplazamiento y el botón de grabación. Para DJI, esto constituye una copia directa de «la misma arquitectura de producto pionera de la Osmo Pocket».

La segunda demanda apunta a cuatro patentes de utilidad, es decir, relacionadas con el funcionamiento interno del dispositivo. Entre las infracciones alegadas se encuentran un sistema que permite cambiar el cardán entre modos bloqueado y de seguimiento con un solo botón, un método de detección automática de sujetos y tecnología de seguimiento inteligente que opera sin necesidad de una aplicación externa. DJI solicita al tribunal una medida cautelar permanente que prohíba la venta de la Luna Ultra, además del pago de daños y perjuicios, una proporción de las ganancias obtenidas por Insta360 con el producto y posibles compensaciones adicionales si se determina que la infracción fue intencional.
El contexto más profundo: empleados, patentes y una rivalidad histórica

La tensión entre DJI e Insta360 no nació con la Luna Ultra. Apenas tres meses antes, en marzo de 2026, DJI ya había interpuesto una demanda en China, esta vez ante el Tribunal Intermedio de Shenzhen, alegando que Insta360, a través de su empresa matriz Arashi Vision, se había apropiado de seis patentes clave vinculadas al control de vuelo de drones, el diseño estructural y el procesamiento de imágenes.
El argumento jurídico chino es especialmente llamativo: bajo la legislación de patentes de ese país, toda invención desarrollada por un empleado dentro del año siguiente a su renuncia, y que esté relacionada con las funciones que desempeñaba, es considerada una «invención de servicio» y los derechos le corresponden al empleador anterior. DJI sostiene que ex empleados clave de su área de investigación y desarrollo se incorporaron a Insta360 y solicitaron esas seis patentes en un período sospechosamente corto tras abandonar la empresa. Incluso se detectó una irregularidad reveladora: en las solicitudes de patente presentadas en China, los inventores habían pedido que se omitieran sus nombres, pero en las solicitudes PCT de carácter internacional esos mismos nombres aparecían de forma explícita.
El CEO de Insta360, Liu Jingkang, respondió públicamente a través de su cuenta personal en Weibo, asegurando que al menos una de las patentes en disputa fue concebida íntegramente por él, con su participación directa en el refinamiento y validación de la tecnología. La compañía, por su parte, negó cualquier irregularidad y aseguró que todos los desarrollos siguieron un proceso de investigación legal y transparente.
Insta360 contraataca
Lejos de asumir una posición defensiva, Insta360 respondió con sus propias demandas. La compañía acusa a DJI de infringir cinco de sus patentes relacionadas con estabilización de cardán, control direccional, suavizado de imagen, superposición de telemetría y estabilización de video panorámico, tecnologías que estarían presentes en la serie Osmo Pocket de DJI, así como en sus líneas Ronin, Osmo Mobile y el reciente Osmo 360.
Insta360 también argumenta que los principios tecnológicos de la Luna Ultra pueden rastrearse en sus propios productos anteriores, como las cámaras web de la serie Link y los cardanes de la serie Flow.
Una guerra con motivaciones distintas
Detrás de los argumentos legales también hay factores comerciales y regulatorios que explican por qué DJI tiene tanto interés en ganar esta batalla. En diciembre de 2025, la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos incluyó a DJI en su lista de «Productos Cubiertos», una restricción que impide a la empresa vender nuevos drones y cámaras fabricadas en el extranjero en el mercado estadounidense. DJI estaría operando actualmente bajo una marca alternativa llamada «Xtra» para sortear esta prohibición. En ese escenario, lograr una medida cautelar que bloquee las ventas de la Luna Ultra en EE. UU. no solo protegería sus patentes, sino que colocaría a ambas compañías en una posición comercial más equilibrada dentro del mercado más competitivo del mundo.