Spotify acaba de ampliar su oferta en España con una nueva modalidad de cuenta que no implica ningún costo adicional. Se trata de las cuentas administradas, un tipo de perfil diseñado específicamente para niños menores de 13 años que permite a los padres o tutores supervisar y restringir el contenido musical al que acceden sus hijos desde la aplicación, sin necesidad de contar con una suscripción Premium.
La novedad es significativa porque, hasta ahora, las herramientas de control parental de Spotify solo estaban disponibles para quienes pagaban el plan familiar. La extensión de esta funcionalidad al plan gratuito con publicidad representa un giro importante en la política de la compañía, que busca llegar a más familias y consolidarse también como una plataforma apta para los más pequeños. España es uno de los primeros mercados en recibir esta actualización, siguiendo a países como Argentina, Colombia, Dinamarca, Italia y Nueva Zelanda, donde la función ya había sido habilitada previamente.

¿Cómo funcionan estas cuentas? El padre, madre o tutor legal crea el perfil del menor desde la configuración de su propia cuenta de Spotify: basta con ir a «Configuración y privacidad», seleccionar «Controles parentales» y elegir la opción «Crear una cuenta administrada». A partir de ahí, el adulto puede bloquear artistas, filtrar canciones con contenido explícito y desactivar los videos musicales. Si se veta a un artista, toda su música queda automáticamente excluida de recomendaciones, búsquedas y listas de reproducción del menor.
El menor, por su parte, obtiene una experiencia musical bastante completa dentro de sus límites: puede crear sus propias listas, recibir recomendaciones personalizadas e incluso acceder a su resumen anual Wrapped. No obstante, los podcasts y los audiolibros quedan totalmente vetados en estas cuentas, al igual que funciones sociales como los Mensajes o Jam. En cuanto a la publicidad, los anuncios que verán los menores no serán de terceros, sino tutoriales y mensajes de la propia aplicación.
Esta medida llega en un contexto en que varias plataformas digitales enfrentan una mayor presión regulatoria respecto al acceso de menores a contenidos en línea. Spotify se adelanta con una solución que, si bien tiene sus restricciones, ofrece a los padres una herramienta real para gestionar los hábitos de escucha de sus hijos sin romper el bolsillo.