El regreso de uno de los filmes de terror más influyentes de la historia del cine está tomando forma. Lionsgate y Blumhouse confirmaron que el reinicio de The Blair Witch Project ya tiene director y un equipo creativo que incluye a los protagonistas y realizadores de la película original de 1999, lo cual ha generado gran expectativa entre los fanáticos del género.
El encargado de ponerse detrás de la cámara será Dylan Clark, un cineasta emergente cuyo cortometraje Portrait of God (2022) llamó la atención de la industria, al punto de que está siendo adaptado como largo con Sam Raimi y Jordan Peele como productores. Su llegada al proyecto fue confirmada luego de que Deadline revelara que Lionsgate presentará la cinta en el mercado de Cannes, con rodaje previsto para el otoño de 2026.
Lo más significativo del anuncio, sin embargo, es la incorporación de los actores Joshua Leonard y Michael C. Williams —dos de los tres protagonistas del original— en calidad de productores ejecutivos. A ellos se suman Eduardo Sánchez y Daniel Myrick, la dupla de directores que convirtió al falso documental de 1999 en un fenómeno cultural global, junto con el productor Gregg Hale. Su participación llega luego de que varios integrantes del equipo original expresaran su descontento cuando se lanzó la secuela de 2016 sin contar con ellos, lo que marcó un punto de quiebre en la relación entre los creadores y el estudio.
El guion de esta nueva entrega estará a cargo de Chris Devlin, y la producción general recaerá en Jason Blum, fundador de Blumhouse, y en Roy Lee, productor de títulos como It y The Ring.
The Blair Witch Project fue un hito cinematográfico que prácticamente inventó el subgénero del found footage moderno: filmada con un presupuesto de apenas 60.000 dólares, recaudó más de 248 millones en todo el mundo y cambió para siempre la forma de hacer y distribuir cine de terror. Con el respaldo de los creadores originales y un director con una visión fresca, este reinicio apunta a honrar ese legado mientras abre las puertas del bosque de Burkittsville a una nueva generación de espectadores.