Matt y Ross Duffer, creadores de Stranger Things, enfrentan una nueva polémica tras el estreno de la quinta y última temporada de la serie, luego de que fans los acusaran de haber recurrido a ChatGPT para escribir el final. La teoría emergió a partir de una captura viral de One Last Adventure: The Making of Stranger Things 5, documental detrás de cámaras de Netflix, donde algunos espectadores aseguran ver pestañas del chatbot abiertas en el computador de uno de los hermanos mientras trabajan en el guion.
El final de temporada ya había dividido a la audiencia, que criticó supuestos agujeros de guion y decisiones narrativas poco satisfactorias, alimentando conspiraciones sobre un “episodio secreto” que nunca llegó. Sobre ese terreno fértil de descontento se instaló ahora la sospecha de que parte del libreto habría sido generada con inteligencia artificial, algo que muchos consideran una traición al espíritu creativo de la serie.
Hasta el momento, no existe prueba sólida de que los Duffer utilizaran ChatGPT para escribir escenas o diálogos. La directora del documental, Martina Radwan, afirmó en una entrevista que no vio a nadie usando ChatGPT en la sala de guionistas y que lo que presenció fueron “intercambios creativos y conversaciones”, aunque matizó que hoy casi todo el mundo tiene abierto algún asistente de IA para consultas rápidas.
Medios especializados señalan que la captura donde se aprecian supuestas pestañas de ChatGPT es borrosa y no permite confirmar con claridad qué aplicación se está usando. Aun así, el asunto se ha convertido en un punto de descarga para fans molestos con el desenlace, que ven en la IA una explicación conveniente para lo que perciben como un bajón de calidad en la escritura.
El debate encaja en una discusión más amplia sobre el papel de la inteligencia artificial en la industria audiovisual, tema que estuvo en el centro de las huelgas de guionistas y actores de Hollywood en 2023. Más allá de si la acusación se confirma o no, el caso de Stranger Things ilustra cómo la sola presencia de herramientas como ChatGPT en el flujo de trabajo creativo puede desencadenar reacciones viscerales en un público cada vez más atento a la autoría humana detrás de las historias que consume.