Val Kilmer volverá a la gran pantalla un año después de su muerte gracias a una actuación generada por inteligencia artificial en As Deep as the Grave, un thriller con tintes históricos que ya está dando que hablar en la industria. El actor, recordado por títulos como Top Gun y Heat, fue diagnosticado con cáncer de garganta y llevaba años lidiando con graves problemas de voz, lo que limitó drásticamente su actividad en pantalla.
Kilmer había sido elegido en 2020 para interpretar al padre Fintan, un sacerdote que actúa como guía espiritual en una historia inspirada en las excavaciones arqueológicas de Ann y Earl Morris en Canyon de Chelly, Arizona. Sin embargo, su estado de salud le impidió rodar antes de fallecer en 2025, por lo que la producción optó por reconstruir su presencia digitalmente combinando metraje de archivo y modelos generativos.
La productora First Line Films sostiene que la familia del intérprete autorizó el uso de su imagen y participará en los beneficios, y que el propio Kilmer dejó claro en vida que se sentía profundamente vinculado al papel y a la historia real que retrata la película. El director Coerte Voorhees ha defendido que la tecnología se ha empleado con respeto, intentando capturar los matices de distintas etapas de la vida del personaje mediante recreaciones de un Kilmer joven y otro envejecido.
«Él era el actor que quería para este papel», dice el guionista y director de la película, Coerte Voorhees. «Estaba muy diseñado para él. Se inspiraba en su herencia nativa americana y en sus lazos y amor por el suroeste. El otro día estaba mirando una hoja de llamadas y lo teníamos listo para rodar. Simplemente estaba pasando por un momento muy, realmente difícil a nivel médico, y no podía hacerlo.»
No obstante, la decisión ha encendido un debate intenso en Hollywood sobre los límites de la IA a la hora de “resucitar” actores fallecidos. Sindicatos y organizaciones de intérpretes llevan tiempo advirtiendo del riesgo de que estas herramientas se utilicen sin consentimiento claro, sin compensación adecuada para las familias o, incluso, para manipular la imagen y la voz de figuras que no pueden defenderse.
As Deep as the Grave llega poco después de que las huelgas de guionistas y actores de 2023 pusieran sobre la mesa la necesidad de regular el uso de IA en el cine y la televisión, tanto para extras digitales como para recreaciones totales. El filme, previsto para estrenarse en festivales a finales de año, se perfila como una prueba de fuego para medir hasta qué punto el público está dispuesto a aceptar estas resurrecciones digitales cuando se argumenta que honran la voluntad de sus protagonistas.