El mundo del entretenimiento despidió este fin de semana a una de las actrices que marcó a generaciones enteras de televidentes durante la década de los ochenta. Anne Schedeen, reconocida por encarnar a Kate Tanner en la entrañable comedia ALF, falleció el 14 de junio de 2026 a los 77 años. Su familia confirmó la noticia a través de una publicación en Facebook, aunque no reveló las causas de su muerte.
Nacida como Luanne Ruth Schedeen el 7 de enero de 1949 en Portland, Oregón, la actriz construyó una carrera televisiva que se extendió por más de tres décadas. Sus primeros pasos frente a las cámaras los dio en 1974, cuando apareció en un episodio de The Six Million Dollar Man, dando inicio a una larga serie de participaciones en producciones de la época, como The Incredible Hulk, Cheers, Magnum P.I. y Murder, She Wrote, entre muchas otras.
Su gran salto al estrellato llegó en 1984, cuando obtuvo un papel protagónico en la telenovela de horario estelar Paper Dolls, donde interpretó a la abogada Sara Frank. Si bien la serie solo duró 13 episodios, esa experiencia le abrió las puertas a su papel más emblemático: el de Katherine «Kate» Tanner en ALF, la popular sitcom de NBC que se emitió desde septiembre de 1986 hasta marzo de 1990.

Fue su propia familia la que anunció su fallecimiento a través de un comunicado publicado en Facebook: «Con profunda tristeza les comunicamos que Annie falleció en paz. Deja un legado extraordinario de energía creativa, ingenio, amor por su familia, adoración por los perritos, odio visceral hacia Trump, pasión por las tiendas de segunda mano y amor por las buenas historias. La extrañamos muchísimo. La amábamos profundamente, al igual que todos los que la conocimos», comenzaron diciendo.
En esa serie, Schedeen interpretó a la matriarca de la familia que acoge en su hogar a un extraterrestre —apodado ALF, siglas de Alien Life Form— con debilidad por los gatos y un sentido del humor inagotable. La actriz participó en más de 100 episodios a lo largo de las cuatro temporadas de la producción, dejando una huella imborrable en la cultura popular de esa época.
Tras el final de ALF, Schedeen continuó activa en la industria con papeles secundarios en películas para televisión y una participación en la serie Judging Amy en 2001, que marcó prácticamente el cierre de su carrera actoral. Con el paso de los años, la actriz eligió alejarse definitivamente de los sets para dedicarse a su verdadera pasión: el diseño de interiores, oficio que ejerció en Los Ángeles hasta sus últimos años.
Su partida enluta a quienes crecieron viendo cada semana las aventuras domésticas de la familia Tanner junto a su peculiar inquilino intergaláctico. Anne Schedeen no fue solo un rostro familiar en la pantalla; fue parte de la infancia de millones de espectadores alrededor del mundo.