La compañía alemana Quantum Systems, con sede en Múnich, afirma haber superado el récord mundial de velocidad para drones eléctricos tras registrar, durante pruebas internas realizadas el mes pasado, una marca de 699 kilómetros por hora (434 millas por hora) en vuelo recto y nivelado con su modelo Apex Recordhunter. Esa cifra deja atrás con claridad el registro oficial vigente de 657,59 km/h (409 mph), sostenido hasta ahora por el equipo sudafricano formado por Luke y Mike Bell con su dron Peregreen V4.
El hallazgo, revelado originalmente por el medio alemán ComputerBase, aún no cuenta con la validación de Guinness World Records, aunque la empresa germana ya prepara un intento formal de certificación en las próximas semanas. El proceso exige que el aparato recorra un tramo en dos direcciones opuestas para promediar el efecto del viento, bajo la supervisión de un observador independiente y equipos de medición certificados.
Más allá del hito deportivo, el Apex Recordhunter fue concebido como un demostrador tecnológico para la próxima generación de drones interceptores. De hecho, ingenieros ucranianos participan en su desarrollo bajo el paraguas de WIY Drones, una filial de Quantum Systems, con la mira puesta en aplicaciones militares defensivas contra amenazas aéreas rusas, como los drones Shahed. Los planes incluyen intentos de récord específicos para categorías de interceptores FPV con carga de 0,5 kilogramos y para modelos antiaéreos.
Este no es el único desafío que enfrenta el récord de los Bell. Semanas atrás, un equipo neozelandés integrado por Aidan y Ben Biggs presentó su propio contendiente, el dron Blackbird, que en pruebas no oficiales alcanzó una velocidad máxima de 730 km/h con viento de cola, aunque su promedio bidireccional —el que realmente cuenta para la certificación— rondó los 685 km/h. Ese proyecto, igual que el alemán, sigue pendiente de homologación oficial por parte de Guinness.
De confirmarse cualquiera de estos dos intentos, el mundo de los drones de alta velocidad viviría un cambio de liderazgo tras casi dos años de dominio del equipo sudafricano, que había mejorado su propia marca en al menos tres ocasiones desde 2024.