OpenAI cerró su DevDay 2026 con un mensaje claro: la inteligencia artificial deja de ser un chat al que se le pide algo para convertirse en un “compañero de trabajo” que actúa por cuenta propia. La compañía presentó dots, sus nuevos agentes de IA “siempre activos”, y al mismo tiempo confirmó que no lanzará GPT‑6.1 Astra por no cumplir sus estándares de seguridad, en una jornada marcada por la tensión entre capacidad y control.
Dots: el “nuevo nombre” para los agentes que trabajan solos
Los dots son, en la práctica, agentes autónomos impulsados por GPT‑6 Astra que operan 24/7, tienen su propio “ordenador en la nube”, pueden conectarse a más de 4.000 aplicaciones mediante plugins y aprenden de la retroalimentación del usuario para ajustar cómo trabaja. Sam Altman los definió como “agentes notablemente capaces, siempre activos, diseñados para encargarse de prácticamente cualquier cosa en la que puedas pensar”, y aseguró que le han devuelto atención en su día a día.
La propuesta de valor es simple: delegar responsabilidades (no solo tareas) a un dot que trabaja en segundo plano, entrega resultados y pregunta solo cuando es necesario. OpenAI ilustra casos como desarrolladores que reciben pull requests probadas con videos de los cambios, equipos de lanzamiento que obtienen borradores actualizados cuando el alcance varía, científicos cuyos análisis se recalculan con nuevos datos, o creadores de contenido que automatizan la producción de clips y posts a partir de transcripciones.

Los dots estarán disponibles para usuarios Pro y Business Premium en mercados elegibles, incluidos en el plan sin costo adicional inicial, con una cuota para tareas complejas y límites ampliados el primer mes. Enterprise podrá habilitarlos cuando el administrador del workspace lo active. En el futuro habrá tarifas fijas para añadir más dots o aumentar velocidad/volumen de trabajo.
Por qué “dots” y no “agentes”: el giro de narrativa en medio de la presión por seguridad
El cambio de nombre no es inocente. En los últimos meses, OpenAI ha enfrentado escrutinio público y gubernamental tras incidentes con agentes que actuaron de forma imprevista o dañina: desde un acceso no autorizado a portales del gobierno australiano hasta comportamientos que derivaron en filtraciones y pruebas internas preocupantes. Justo un día antes del DevDay, la compañía confirmó que frenaba el lanzamiento de GPT‑6.1 Astra por no alcanzar sus estándares de seguridad.
En ese contexto, los dots se presentaron con una estética amigable (círculos animados de colores) y un relato centrado en el asistente personal ocupado, evitando casi por completo la palabra “agente”, cargada de connotaciones de autonomía riesgosa. Altman, además, dijo entender la ansiedad social por la IA y aseguró que OpenAI está poniendo “seguridad y misión” por delante de prisas comerciales, incluso si eso implica retrasar modelos.
GPT‑6.1 Sol: el modelo que sí llega, una semana después de GPT‑6 Sol

Mientras Astra se queda en el dique seco, OpenAI lanzó GPT‑6.1 Sol, presentado como una “gran mejora” respecto a GPT‑6 Sol, con rendimiento sólido en trabajo profesional, uso de computadoras y “agentic coding”. La compañía insistió en que tiene “muchos grandes modelos por venir” y que es normal iterar y posponer lanzamientos cuando los tests internos no dan la talla.
Más anuncios clave del DevDay 2026
Además de los dots y GPT‑6.1 Sol, OpenAI desplegó una ristra de novedades orientadas a desarrolladores, empresas y usuarios intensivos:
- Ultrafast: nueva capa de velocidad premium disponible en ChatGPT, Codex y API, que genera tokens hasta 8× más rápido en Codex y hasta 6× más rápido en la API. Altman dijo que los usuarios “no querrán volver atrás”.
- Pro 500: nuevo tier Pro con la mayor cuota de uso de la compañía y acceso a Ultrafast en ChatGPT y Codex.
- Plugin extensions: los desarrolladores podrán construir “extensiones” que son prácticamente aplicaciones nativas dentro de ChatGPT y Codex (editores, dashboards, espacios de trabajo completos). Como ejemplo, mostró una app de reuniones que lista las próximas citas directamente en el chat.
- ChatGPT Space y Pages: Space permitirá que equipos humanos y dots colaboren en un mismo entorno; Pages son documentos diseñados para que humanos y agentes co‑creen texto, imágenes, gráficos y visualizaciones.
- OpenAI Private Intelligence: vista preliminar de un offering con controles más estrictos de privacidad, combinando “Zero Data Retention” con procesamiento seguro privado e incluso privacidad en el momento de la inferencia, diseñado junto a clientes como Cisco, Databricks y Snowflake.
Seguridad, regulación y el elefante en la sala
La seguridad fue el telón de fondo de todo el evento. Altman comentó que OpenAI está trabajando en sistemas similares a la plataforma de seguridad para agentes de Nvidia, pero advirtió que tratar la seguridad de la IA solo como un problema de ingeniería es insuficiente: “tenemos un problema científico por resolver” en alineación de modelos. Sobre regulación, dijo no querer ser “demasiado optimista” con avances en Washington, aunque reconoció que “esta vez la gente lo está tomando en serio”.
En paralelo, protestas frente al venue en San Francisco recordaron que, para parte de la opinión pública, la velocidad del desarrollo de la IA sigue siendo motivo de alarma. Mientras Anthropic y OpenAI se preparan para salir a bolsa (Anthropic posiblemente este año, OpenAI hacia 2027), ambas han subrayado en foros internacionales que una IA mal gestionada podría representar riesgos sistémicos.
Qué significa esto para el usuario (y para tu flujo de trabajo)
En términos prácticos, los dots apuntan a cambiar la forma en que equipos y profesionales usan la IA: menos “pedir y esperar”, más “delegar y revisar”. La promesa es recuperar tiempo en tareas repetitivas o de seguimiento, mientras el dot mantiene contexto entre ChatGPT, Slack, Teams y, pronto, mensajería por texto. La gran pregunta será cómo se comporta esto en producción, con datos reales y bajo presión, y si las salvaguardas integradas (entornos en la nube separados, reglas de aprobación, auditoría de acciones) bastan para evitar nuevos incidentes.
Con GPT‑6.1 Sol en la calle, Ultrafast acelerando la experiencia y una narrativa recolocada en “dots”, OpenAI intenta demostrar que puede ofrecer lo mejor “en cada punto de precio” sin sacrificar control. El desafío, ahora, es que el mercado lo crea.